Eduardo Canitrot volvió esta semana a las islas acompañado por su hija. Recorrió los lugares donde combatió en 1982, hizo flamear la bandera argentina y visitó la tumba de su amigo Pedro Larrosa en el cementerio de Darwin.

Eduardo Canitrot regresó a las islas Malvinas 44 años después de haber combatido en la guerra de 1982 y cumplió una promesa que había mantenido durante más de cuatro décadas.
Canitrot tenía menos de 20 años cuando llegó al archipiélago el 8 de abril de 1982 como soldado conscripto del Batallón Logístico 10 del Ejército Argentino. Esta semana volvió acompañado por su hija y recorrió distintos lugares vinculados con su paso por las islas.
Durante la visita estuvo en Monte Harriet y Puerto Argentino, donde hizo flamear la bandera argentina. “Mi bandera no se arrodilla ante nadie”, escribió en sus redes sociales junto a las imágenes del viaje.
Uno de los momentos más significativos se produjo en el cementerio de Darwin. Allí permaneció durante más de una hora frente a la tumba de Pedro Larrosa, amigo y compañero durante la guerra.
“Vine, Pedro, como te prometí”, publicó Canitrot al recordar el compromiso que había asumido décadas atrás.
Según explicó, aquella promesa consistía en regresar y volver a estar junto a su amigo cuando la bandera argentina flameara nuevamente en Puerto Argentino. El veterano pudo concretar ese regreso 44 años después.
“Por los caídos, por los que quedaron aquí en las islas y en el mar, por los que no pudieron soportar y se quitaron la vida. Por todos los argentinos y argentinas que dieron, dan y darían su vida por esta bandera”, expresó durante su recorrido.

