Un informe reveló que los desafíos de la escuela secundaria varían según el contexto de cada institución

Un estudio del Observatorio de la Deuda Social Argentina y Asociación Conciencia mostró que las percepciones de docentes y directivos sobre los problemas educativos cambian según la región, el tipo de gestión, el nivel socioeconómico y el tamaño de cada escuela.

Un informe reveló que los desafíos de la escuela secundaria varían según el contexto de cada institución

El Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA) y Asociación Conciencia presentaron el informe técnico “Repensar la escuela secundaria: Problemas, resistencias y reformas posibles desde la mirada de docentes y directivos”, un estudio que identificó diferencias significativas en las percepciones de los educadores sobre el sistema educativo argentino.

La investigación relevó la opinión de 1.148 educadores de alrededor de 750 escuelas secundarias de todo el país durante 2026. El objetivo fue conocer cómo evalúan el estado actual de la educación, los cambios implementados en los últimos años y los desafíos que enfrenta la escuela secundaria.

– Publicidad –

Uno de los principales hallazgos fue la heterogeneidad de las respuestas. El informe indicó que las percepciones varían según la región, el tipo de gestión, el nivel socioeconómico de la escuela, el tamaño institucional, el cargo desempeñado y la antigüedad docente. Según los autores, esta diversidad plantea la necesidad de diseñar respuestas diferenciadas de acuerdo con cada contexto institucional y territorial.

A nivel nacional, los educadores calificaron el estado general de la educación secundaria con un promedio de 2,5 puntos sobre 5. En cambio, la evaluación de la propia escuela alcanzó los 3 puntos. El informe señaló que esta diferencia confirma la denominada “paradoja educativa”, que refleja una mirada más crítica sobre el sistema en general que sobre la institución en la que cada docente trabaja.

El estudio también mostró una valoración crítica de las reformas recientes. El 71% de los encuestados identificó al menos un cambio con impacto negativo. Las opiniones más desfavorables se concentraron en el régimen académico, con el 60,7%, y en el sistema de evaluación, con el 56,9%. Estas posiciones fueron más frecuentes entre docentes de escuelas privadas, técnicas y con matrículas superiores a los 1.000 alumnos.

La falta de motivación e interés de los estudiantes apareció como la principal preocupación. El 82,3% de los educadores consideró que se trata de un problema importante y el 56,8% lo ubicó entre los tres desafíos prioritarios de la educación secundaria.

Las inasistencias estudiantiles ocuparon el segundo lugar entre las problemáticas más señaladas. El 73,8% las identificó como un problema relevante, porcentaje que ascendió al 79% en las escuelas de gestión estatal.

A esta situación se sumó el ausentismo docente. El 43,9% de los trabajadores de la educación mencionó este fenómeno como una dificultad importante. La incidencia fue mayor en instituciones estatales, con el 49,5%, y en escuelas de nivel socioeconómico bajo, con el 47,3%.

El informe también destacó que el tamaño de la matrícula influye de manera significativa en la percepción de los problemas y en la valoración de las reformas. Las escuelas con menos de 100 alumnos registraron menores niveles de desmotivación docente y menos dificultades vinculadas con la articulación entre asignaturas y la disponibilidad de materiales.

Además, estas instituciones tendieron a valorar de manera más positiva los cambios implementados en los últimos años, mientras que las escuelas de mayor tamaño mostraron posiciones más críticas. Según el estudio, esta diferencia sugiere que los establecimientos más pequeños cuentan con mayores márgenes de adaptación frente a los desafíos educativos.

En relación con los debates sobre las políticas educativas, el informe señaló que el 60,8% de los educadores manifestó su desacuerdo con el reemplazo de la repitencia por un sistema de aprobación por materias. Sin embargo, el apoyo a esta medida alcanzó el 28,7% y mostró niveles más altos en escuelas pequeñas y de menor nivel socioeconómico.

El trabajo también relevó opiniones sobre la implementación de una prueba nacional estandarizada y opcional al finalizar la secundaria. El 65,2% de los educadores se mostró “algo” o “totalmente” de acuerdo con esta propuesta destinada a evaluar aprendizajes en lengua, matemática, ciencias naturales y sociales.

Por otra parte, el estudio registró un amplio consenso respecto de la necesidad de avanzar hacia metodologías de enseñanza más participativas. El 74,2% consideró que debería profundizarse el uso de metodologías activas en la escuela secundaria.

A su vez, el 62,1% sostuvo que la currícula oficial limita, en alguna o gran medida, la incorporación de innovaciones pedagógicas en el aula. El informe concluyó que existe una demanda extendida por modelos de enseñanza más flexibles, contextualizados y adaptados a nuevas formas de aprendizaje.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -