Una filtración masiva dejó expuestos documentos internos de Dialog, una organización reservada fundada por el magnate tecnológico que reúne a empresarios, políticos y figuras influyentes.

Un hackeo dejó al descubierto la identidad y las actividades de Dialog, una exclusiva organización creada en 2006 por el multimillonario tecnológico Peter Thiel. La filtración, confirmada por la revista Wired, expuso documentos internos, listas de participantes y datos personales de más de 200 integrantes del grupo, que durante dos décadas operó con un estricto hermetismo.
Dialog funciona mediante invitación y organiza retiros privados en los que participan empresarios de Silicon Valley, funcionarios estadounidenses, académicos y dirigentes extranjeros. El encuentro previsto para agosto de 2026, cerca de Dublín, en Irlanda, cuenta con 222 inscriptos y contempla categorías como “miembros activos” e “invitados”.
Los archivos fueron descubiertos por la ‘hacktivista’ suiza ‘maia arson crimew’ (seudónimo estilizado en minúsculas), cuyo nombre real es Tillie Kottmann, quien encontró un directorio oculto dentro del código del sitio web de la organización. Según Wired, la publicación verificó de manera independiente el contenido filtrado y corroboró que incluía correos electrónicos personales, historial de asistencia a eventos y preferencias políticas de los miembros.
Cómo crear una secta
La documentación también revela los temas de discusión del retiro. Entre ellos aparecen mesas redondas tituladas ‘Navegando por la Tercera Guerra Mundial’, ‘Tecnologías de campo de batalla’, ‘¿El dinero compra la felicidad?’, ‘¿Cómo va tu vida sexual?’ y hasta una charla llamada ‘Cómo crear una secta’. Además, Dialog cuenta con una aplicación de citas para sus miembros y pregunta en sus formularios si los asistentes están interesados en encontrar pareja.
Entre los nombres mencionados figuran altos funcionarios del Gobierno de Donald Trump, dos senadores estadounidenses, ejecutivos de grandes empresas tecnológicas y dirigentes vinculados al sector de defensa. También aparecen el cofundador de Palantir, Joe Lonsdale, el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, y el senador Ted Cruz.
Según los registros filtrados, muchos de los participantes comparten inquietudes sobre el avance de la inteligencia artificial y sus consecuencias económicas y sociales. Algunos anticipan una pérdida masiva de empleos, otros prevén ataques contra centros de datos o incluso un renacimiento religioso provocado por la irrupción de esta tecnología.El secretismo ha sido una de las principales características del grupo. Las reuniones se realizan bajo la regla de que nada de lo dicho puede ser atribuido a sus participantes y, hasta ahora, la organización evitaba difundir incluso la identidad de sus asistentes. Diversos medios la comparan con el histórico foro Grupo Bilderberg, aunque enfocado en las élites tecnológicas y financieras.
La filtración también dejó en evidencia fallas básicas de seguridad. Parte del directorio estaba incrustado en el código fuente del sitio web y podía ser visto por cualquier visitante con conocimientos mínimos de programación. Ninguno de los miembros mencionados ni los responsables de Dialog respondieron hasta el momento a las consultas realizadas por Wired sobre el incidente.

