El conductor sufrió una falla en los frenos mientras descendía por una pendiente en la Ruta Provincial 43, cerca del mirador de Andacollo, y cayó unos 40 metros con el camión cargado. Milagrosamente, logró salir por sus propios medios y está fuera de peligro.

Un camionero que transitaba por la Ruta Provincial 43, en dirección al norte neuquino desde la localidad rionegrina de General Roca, protagonizó un impresionante accidente este martes por la tarde, al perder el control del vehículo por una falla en los frenos y caer unos 40 metros por una ladera cercana al mirador de Andacollo.
El siniestro ocurrió alrededor de las 18:30 horas. Según información brindada por el Diario de Río Negro, el conductor —de entre 45 y 50 años— detectó una falla en el sistema de frenos al aproximarse a la zona señalizada del mirador. En un intento desesperado por detener el camión, intentó maniobrar hacia la banquina, pero la pendiente y el peso de la carga impidieron controlar el vehículo.
El camión, que transportaba fardos, avena y maíz, volcó y se precipitó unos 40 metros por la ladera. A pesar de la violencia del impacto, el chofer logró salir del habitáculo por sus propios medios, presentando solo un dolor en la espalda, por lo que fue trasladado preventivamente al hospital local. Según los primeros informes médicos, se encuentra fuera de peligro, aunque continúa en observación por posibles lesiones internas.
Minutos después del accidente, personal policial arribó al lugar y encontró al conductor consciente y sin heridas visibles de gravedad. La carga del camión quedó esparcida a lo largo del trayecto de la caída, aunque el tránsito sobre la Ruta 43 no se vio afectado.
Las autoridades iniciaron pericias técnicas para determinar con precisión el origen del desperfecto en el sistema de frenos. Por el momento, no hay indicios de intervención de terceros.
El testimonio del camionero, clave para la investigación, confirmó que intentó mantener el control del vehículo al detectar la falla, pero la inercia provocada por la pendiente hizo inevitable el vuelco.
Personal policial permanece apostado en la zona para prevenir nuevos incidentes y asistir a los conductores que transitan por el área.

