Nicolás Díez, seminarista de la Diócesis de San Nicolás, fue elegido para participar de una celebración encabezada por el Santo Padre. Tendrá la oportunidad de asistir al Pontífice durante el rito del lavabo, en un acontecimiento que llena de orgullo a su familia y a la comunidad religiosa local.

Un adolescente de San Nicolás tendrá una participación especial en una celebración histórica para la Iglesia católica. Se trata de Nicolás Díez, de 15 años, quien fue elegido para desempeñarse como monaguillo durante la misa que presidirá el papa León XIV en la ciudad de Luján.
La noticia fue confirmada a EL NORTE por su mamá, quien contó cómo se dio la elección del joven nicoleño y la alegría que representa para toda la familia esta oportunidad de servir al Santo Padre. “Como familia estamos muy felices. Es una gracia inmensa que Dios nos regala”, expresó.
Nicolás es seminarista de la Diócesis de San Nicolás y su comunidad de origen es la parroquia Nuestra Señora de Lourdes de nuestra ciudad. Actualmente vive y cursa sus estudios secundarios en el seminario menor de la Arquidiócesis de Rosario, donde comparte su formación con otros jóvenes.
Junto a sus compañeros participará de las actividades previstas en el marco de la visita del Papa, entre ellas los encuentros con jóvenes en Buenos Aires y la misa en Luján. En ese contexto, los seminaristas realizaron una votación y, junto con sus formadores, eligieron a Nicolás para cumplir con el servicio del lavabo durante la celebración.
Se trata de un momento de la liturgia en el que el celebrante se lava las manos luego de la presentación de los dones en el ofertorio. Para realizar este rito intervienen tres monaguillos. Uno vierte el agua sobre las manos del sacerdote, otro sostiene el recipiente donde cae el agua y el tercero se encarga de secarlas. De esta manera, Nicolás tendrá la oportunidad de asistir directamente al papa León XIV durante ese momento de la misa.


La experiencia tendrá un significado muy especial para el adolescente y su familia, que viven con emoción esta designación y la posibilidad de que un joven nicoleño tenga un lugar tan cercano al Santo Padre durante la celebración.
Desde la parroquia Nuestra Señora de Lourdes, de San Nicolás, hasta el altar de Luján, Nicolás llevará consigo su pertenencia a la comunidad diocesana en una experiencia que seguramente quedará entre los momentos más significativos de su camino de fe.

