Ucrania lanza su ataque con drones más intenso en dos años

NewsITe
Ucrania ejecutó en las últimas horas su ofensiva con drones más importante de los últimos dos años sobre territorio ruso, en un episodio que volvió a tensar el tablero del conflicto y obligó a Rusia a interrumpir parcialmente la actividad aérea en la región de Moscú.
Según reportes oficiales y versiones recogidas por la prensa internacional, la operación logró penetrar los anillos de defensa rusos y desencadenó incendios en zonas industriales cercanas a la capital. La acción tuvo como blanco principal la planta de refinamiento de petróleo MNPZ, ubicada en el distrito de Kapotnia, al sur de Moscú, considerada una pieza estratégica para el abastecimiento de combustibles.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, reconoció que se trató de un ataque “a gran escala”, aunque desde el Kremlin evitaron brindar detalles precisos sobre el alcance de los daños y la cantidad de drones que participaron de la incursión. Las autoridades rusas afirmaron que la mayoría de los aparatos fue derribada, pero admitieron que algunos lograron impactar en instalaciones energéticas.
Respuesta de Kiev y mensaje político
De acuerdo con información difundida por la Agencia Noticias Argentinas (NA), el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se atribuyó la autoría de la ofensiva y respaldó públicamente la táctica militar. El mandatario enmarcó el operativo como una respuesta “legítima” a los bombardeos rusos recurrentes sobre ciudades e infraestructuras civiles en Ucrania.
La acción también tuvo un fuerte componente simbólico: coincidió con una reunión internacional encabezada por el presidente ruso, Vladimir Putin, en la ciudad de Kazán, a unos 700 kilómetros de Moscú, con líderes y representantes de países del sudeste asiático. En ese contexto, el ataque fue leído por analistas como un intento de Kiev de exhibir capacidad de presión militar mientras el Kremlin buscaba mostrarse sólido en el frente diplomático.
Impacto en la guerra y en la seguridad energética
La refinería MNPZ es una de las instalaciones petroleras más relevantes de la región de Moscú, y su paralización, aunque sea temporal, tiene consecuencias en la logística de combustibles y en la percepción de seguridad interna de Rusia. Los ataques a infraestructuras energéticas se han vuelto un frente sensible del conflicto, ya que afectan tanto la capacidad militar como la economía de los países involucrados.
- Interrupciones en vuelos y operaciones aéreas en la región de Moscú.
- Incendios y daños en instalaciones cercanas a la refinería MNPZ.
- Reforzamiento de sistemas antiaéreos en torno a la capital rusa.
- Escalada en el uso de drones como arma estratégica en el conflicto.
“Es una respuesta legítima y fundamentada a los ataques rusos contra ciudades e infraestructura civil ucraniana”, sostuvo Zelenski, de acuerdo con fuentes diplomáticas.
El nuevo episodio confirma la centralidad que han adquirido los drones en el desarrollo de la guerra, tanto por su capacidad de penetrar defensas como por el fuerte impacto psicológico y político que generan. En paralelo, crecen las presiones internacionales para evitar una escalada mayor que pueda extender el conflicto más allá de las fronteras de Ucrania y Rusia.

