La UBA denuncia un ahogo financiero que golpea a sus hospitales

NewsITe
La Universidad de Buenos Aires (UBA) acusó al Gobierno nacional de mantener totalmente frenado el envío de fondos operativos para su red de hospitales universitarios, lo que pone en riesgo la atención de cientos de miles de pacientes que dependen a diario de esos centros de salud públicos.
Según detallaron las autoridades académicas, durante el primer cuatrimestre del año la ejecución presupuestaria para el área de salud universitaria fue de cero pesos. Esta situación configura, remarcan, una emergencia sanitaria que excede el conflicto presupuestario entre Nación y las universidades, y se traduce en falta de insumos, dificultades para el mantenimiento edilicio y problemas para sostener servicios esenciales.
Frente a este escenario, los directores de los hospitales de la UBA convocaron a una conferencia de prensa de urgencia para este martes a las 8:30, en las escalinatas del Hospital de Clínicas “José de San Martín”, ubicado en Avenida Córdoba 2351, en la Ciudad de Buenos Aires. Allí se espera que brinden un panorama detallado de la situación financiera y de su impacto concreto en guardias, internaciones y tratamientos de alta complejidad.
Presupuesto aprobado, fondos frenados y deuda acumulada
De acuerdo con los datos aportados por la propia universidad, el Presupuesto 2026 contempla una partida de 80.000 millones de pesos bajo la planilla “Hospitales”. Sin embargo, la gestión de Javier Milei no habría transferido las partidas correspondientes a los meses de enero, febrero, marzo y abril, acumulando una deuda cercana a los 20.000 millones de pesos que debieron destinarse a insumos médicos, equipamiento, servicios básicos y mantenimiento.
Desde la UBA sostienen que el Gobierno está incumpliendo no solo el Presupuesto aprobado por el Congreso, sino también la Ley de Financiamiento Universitario, votada con amplio consenso parlamentario en 2025 y luego ratificada por la Justicia ante las impugnaciones del Poder Ejecutivo. La decisión de “pisar” las partidas, advierten, configura una doble falta: desatender la ley específica de financiamiento y desconocer el Presupuesto vigente.
El conflicto se suma a la tensión ya existente por la actualización de recursos para el sistema universitario público, que en los últimos meses derivó en movilizaciones masivas en todo el país en defensa de la educación y la salud públicas. Gremios docentes y no docentes señalan que el ahogo financiero compromete no solo la actividad asistencial, sino también la formación de profesionales y el desarrollo de la investigación médica.
Seis centros de referencia en la mira y alcance federal del conflicto
En la órbita de la UBA, los centros afectados por la parálisis de fondos son seis hospitales e institutos clave dentro del sistema sanitario argentino:
- Hospital de Clínicas “José de San Martín”.
- Instituto de Oncología “Ángel H. Roffo”.
- Instituto de Investigaciones Médicas “Alfredo Lanari”.
- Instituto de Tisioneumonología “Raúl Vaccarezza”.
- Hospital Odontológico Universitario.
- Hospital Escuela de Veterinaria.
Estos establecimientos, además de atender a pacientes de todo el país, funcionan como centros de formación y práctica para estudiantes de Medicina, Odontología, Veterinaria y otras disciplinas de la salud. Por eso, la UBA advierte que el recorte no solo impacta en la Ciudad de Buenos Aires, sino que sienta un precedente para el resto de las universidades nacionales que sostienen hospitales escuela y servicios sanitarios en distintas provincias.
“No es solo un conflicto administrativo; es una crisis sanitaria que afecta directamente a la gente”, remarcaron desde la conducción de la universidad, al exigir el giro inmediato de los recursos contemplados en el Presupuesto.
Mientras se aguarda la respuesta del Gobierno, la comunidad universitaria y los sindicatos de la actividad alertan que, de continuar la falta de financiamiento, podrían verse resentidas prestaciones sensibles como tratamientos oncológicos, cirugías programadas y atención en clínicas de alta complejidad, lo que profundizaría la emergencia sanitaria denunciada.

