La defensa cuestiona el fallo por el triple crimen narco en Varela

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El defensor particular de Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido como “Pequeño J”, anticipó que apelará el procesamiento con prisión preventiva dictado en su contra en la causa que investiga el triple crimen con presunto sello narco ocurrido en Florencio Varela. El letrado sostuvo que la resolución judicial constituye “una sentencia arbitraria” y que se basa, principalmente, en testimonios cuya credibilidad considera “seriamente comprometida”.
El caso conmociona desde septiembre de 2025, cuando Morena Verdi (20), Brenda Loreley Del Castillo (20) y Lara Gutiérrez (15) fueron halladas brutalmente asesinadas en una vivienda ubicada en Chañar 702, en el barrio Vatteone de Florencio Varela. La pesquisa, a cargo de la justicia federal, se orientó desde un inicio hacia un posible ajuste de cuentas ligado al narcotráfico, lo que derivó en una serie de detenciones y medidas de prueba.
El juez federal N.º 2 del Departamento Judicial de Morón, Jorge Ernesto Rodríguez, procesó a Valverde Victoriano como coautor del delito de homicidio agravado por haberse cometido mediante el concurso premeditado de dos o más personas, con ensañamiento, alevosía y mediando violencia de género, reiterado en tres hechos y en concurso real. La calificación implica una de las escalas penales más altas previstas en el Código Penal argentino.
Críticas de la defensa a la prueba del expediente
En diálogo con Noticias Argentinas, el abogado Lucas Contreras Alderete advirtió que la imputación contra su cliente es “vaga y precaria” y que, a su criterio, el fallo “reemplaza prueba por conjeturas e hipótesis”. Señaló que la ubicación de “Pequeño J” en la escena del hecho o en su entorno espacio-temporal se apoya casi exclusivamente en relatos de terceros, sin el debido respaldo de evidencias objetivas.
El defensor cuestionó con especial énfasis las declaraciones de Celeste Magalí González Guerrero, una de las personas detenidas en la causa, de quien dijo que tiene un “interés directo en mejorar su propia situación procesal”. Además, afirmó que hay testimonios de identidad difusa o insuficientemente individualizada, lo que –según sostuvo– impide verificar su fiabilidad y limita el ejercicio pleno del derecho de defensa, un principio básico del debido proceso.
Contreras Alderete también puso en duda el peso que el juez le otorgó a una supuesta conversación telefónica atribuida a su defendido. Aseguró que no existe ningún elemento objetivo que permita confirmar, con el grado de certeza exigido para una decisión de tal magnitud, que la voz o la persona mencionada en esa comunicación sea efectivamente Tony Valverde Victoriano.
Apelación y próximos pasos en la causa
La defensa ya adelantó que presentará la apelación correspondiente ante la Cámara Federal para que revise el procesamiento y la prisión preventiva. En esa instancia, buscará demostrar que no hay pruebas suficientes para sostener la coautoría de “Pequeño J” en el triple homicidio y que se vulneraron las garantías constitucionales de su representado.
Mientras tanto, la causa por el crimen de las tres jóvenes continúa en etapa de instrucción, con la recolección y análisis de pruebas periciales, testimoniales y de comunicaciones. En los próximos meses, la Cámara deberá resolver si confirma, modifica o revoca el fallo de Rodríguez, una definición clave en un expediente que combina la conmoción social por la brutalidad del hecho con el desafío de esclarecer los posibles vínculos con el entramado narco en el conurbano bonaerense.
“Estamos en presencia de una sentencia arbitraria, que insiste en formalizar una imputación vaga y precaria”, remarcó el abogado defensor de “Pequeño J”.

