Fuerte derrumbe del turismo golpea a la economía cubana

NewsITe
Cuba atraviesa uno de los peores momentos para su industria turística en más de una década. Entre enero y julio de este año, la isla recibió 794.492 viajeros, apenas el 50,2 por ciento de los que había contabilizado en el mismo período de 2025, según datos oficiales de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI). El derrumbe del turismo profundiza la crisis económica de un país que encuentra crecientes dificultades para generar divisas.
De acuerdo con el informe difundido por la ONEI, la caída implica 787.773 viajeros menos que en los primeros siete meses del año anterior. El impacto se siente con fuerza en toda la cadena turística: hoteles, restaurantes, transporte, comercios y servicios vinculados al ocio, en un contexto ya marcado por sanciones económicas y financieras impuestas por el Gobierno de Estados Unidos.
Dentro del total de arribos, 419.863 correspondieron a visitantes internacionales, categoría que incluye a quienes viajan por ocio, recreación, negocios u otros motivos personales y permanecen menos de un año en el país. Esa cifra representa apenas el 37,2 por ciento del volumen de turistas internacionales que habían llegado a la isla entre enero y julio de 2025, lo que confirma un desplome generalizado de los principales mercados emisores.
Mercados en retroceso y efecto en la balanza de divisas
Canadá, tradicionalmente el principal origen de turistas hacia Cuba, mostró el retroceso más fuerte: hasta julio se registraron 350.737 visitantes menos que en el mismo lapso del año pasado. También se redujo de forma notoria el flujo de la comunidad cubana residente en el exterior, con 52.021 viajeros menos, y las llegadas desde Estados Unidos, que cayeron en 39.944 personas.
La contracción se extendió además a otros mercados habituales como Rusia, México, Argentina, España, China, Colombia y Francia. Esta merma simultánea en casi todas las plazas emisoras se traduce en una pérdida sustancial de ingresos por turismo, rubro que se ubicaba como la segunda fuente de divisas de Cuba, detrás de la exportación de servicios médicos, luego del récord de más de 4,6 millones de vacacionistas alcanzado en 2024.
Hoteles cerrados, vuelos cancelados y sanciones en aumento
La crisis del sector no se limita a los números de llegadas. El informe reconoce cierres de hoteles, cancelaciones de vuelos y una severa escasez de combustible que repercute en el transporte interno, genera apagones masivos y complica la operación regular de aerolíneas que vuelan a la isla. A esto se suma la caída del turismo de cruceros, otro de los segmentos que había mostrado dinamismo en años previos.
Las autoridades cubanas señalan como factor clave las medidas unilaterales de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Entre ellas, la inclusión de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo y el aumento sostenido del número de entidades cubanas sancionadas. Estas decisiones encarecen las transacciones financieras, limitan la oferta de servicios y desincentivan a potenciales visitantes.
Desde hace más de seis décadas, la isla se encuentra bajo un bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos, endurecido durante la administración de Donald Trump con más de 240 medidas adicionales que afectan directamente a la economía cubana y, en particular, al turismo.
Con una economía frágil, dependiente de la entrada de divisas y con crecientes dificultades para abastecer de energía y bienes básicos a la población, la caída del turismo aparece como un nuevo golpe. La incógnita es si, en este escenario adverso y con restricciones externas que se mantienen, Cuba podrá recuperar en el mediano plazo uno de los pilares históricos de su modelo económico.

