Trump condiciona el acuerdo nuclear civil con Arabia Saudita

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a poner a Oriente Medio en el centro de la escena al anunciar que la aprobación definitiva del acuerdo nuclear civil con Arabia Saudita quedará atada a una condición política clave: que el reino se sume formalmente a los Acuerdos de Abraham, el esquema impulsado por Washington para normalizar relaciones entre Israel y varios países árabes.
El pronunciamiento fue realizado a través de la red Truth Social y llegó horas después de que, en Jerusalén, la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, destacara que la eventual adhesión saudí a esos acuerdos representaría “un salto histórico hacia la paz en Oriente Medio”. La normalización entre Riad y Tel Aviv es vista por Israel como un objetivo estratégico que reconfiguraría el mapa de alianzas en la región.
El miércoles, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y su par saudí firmaron un entendimiento que abre la puerta a un programa nuclear civil para Arabia Saudita. Según difundieron cadenas como CNN y CBS News, y confirmó la agencia Noticias Argentinas, el pacto prevé cooperación tecnológica, asistencia técnica y un marco regulatorio alineado con los estándares internacionales de seguridad nuclear.
Un programa civil bajo estrictos controles
En un comunicado oficial, Wright subrayó que el acuerdo refleja “el compromiso compartido de nuestras dos naciones de fortalecer las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Arabia Saudita, brindando prosperidad a nivel nacional y seguridad a nuestros aliados en el extranjero”. Al mismo tiempo, insistió en que el desarrollo nuclear estará acotado a fines pacíficos.
El funcionario remarcó que el entendimiento “mantiene los más altos estándares de seguridad nuclear y no proliferación, basándose en la mejor tecnología y los mejores científicos nucleares del mundo, diseñados aquí mismo en Estados Unidos”. De esta manera, Washington busca diferenciar el esquema propuesto para Riad de otros modelos más sensibles en la región.
- El acuerdo está planteado exclusivamente para usos civiles, como generación de energía y aplicaciones médicas.
- Estados Unidos busca limitar cualquier posibilidad de enriquecimiento de uranio en territorio saudí.
- Israel promueve la incorporación de Arabia Saudita a los Acuerdos de Abraham como garantía política adicional.
Condicionamiento político y escenario regional
Trump reiteró el jueves que la luz verde final al pacto nuclear depende de la adhesión saudí a los Acuerdos de Abraham, diseñados durante su primer mandato para avanzar en la normalización con Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Marruecos y Sudán. Incorporar a Arabia Saudita, el mayor exportador de petróleo del mundo y guardián de los lugares santos del islam, sería un golpe de efecto tanto diplomático como simbólico.
En su mensaje en Truth Social, el mandatario enfatizó que se trata de un programa “estrictamente civil” y aclaró: “¡no habrá enriquecimiento de material!”. Al equipararlo con los esquemas implementados en Irán y en Emiratos Árabes Unidos, buscó despejar temores sobre un posible uso militar del desarrollo nuclear saudí y, al mismo tiempo, marcar continuidad con otros acuerdos alcanzados durante su gestión.
“La aprobación del acuerdo nuclear civil con Arabia Saudita estará condicionada a que se adhiera a los Acuerdos de Abraham”, reiteró Trump en Truth Social.
El avance de este entendimiento se da en un contexto regional atravesado por la guerra en Gaza, tensiones con Irán y redefiniciones en la relación de Washington con sus aliados tradicionales. La decisión saudí de aceptar o no las condiciones fijadas por Estados Unidos podría tener impacto directo en el equilibrio de poder en Oriente Medio y en la futura arquitectura de seguridad de la región.

