Trump se mostró dispuesto a dialogar con Hezbolá por la paz

Tensión en Medio Oriente: oferta de diálogo en la Casa Blanca

Donald Trump y Joseph Aoun durante la visita oficial a Washington

NewsITe

Durante una reunión en la Casa Blanca con el presidente libanés, Joseph Aoun, el entonces mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su disposición a entablar un diálogo con Hezbolá si así lo solicitara su par de Líbano. El objetivo, según planteó, sería facilitar negociaciones de paz que incluyan a Israel y contribuyan a estabilizar la región.

Trump describió a Líbano como “un país muy maltratado” y “golpeado duramente” durante décadas, y aseguró que Washington incrementaría su apoyo. En ese marco, destacó el rol del Ejército libanés como pieza central en los esfuerzos por contener la influencia de Hezbolá, organización respaldada por Irán y considerada grupo terrorista por varios países occidentales.

– Publicidad –

El presidente estadounidense señaló que uno de los ejes del diálogo bilateral fue cómo fortalecer a las Fuerzas Armadas Libanesas para que puedan avanzar en el desarme de las milicias de Hezbolá y extender la autoridad del Estado en todo el territorio. A su vez, dejó abierta la puerta a una participación más activa de Washington en las conversaciones sobre la retirada de Israel del sur del Líbano, al afirmar que su gobierno está “analizando” nuevas medidas de presión.

Retirada israelí y fragilidad del acuerdo en el sur del Líbano

Trump valoró el acuerdo alcanzado entre Israel y Líbano, auspiciado por Estados Unidos, que permitió el despliegue del Ejército libanés en zonas del sur como paso clave para el repliegue israelí. Aun así, reconoció que las fuerzas de Israel se están “reposicionando”, en un proceso que sigue siendo sensible para todas las partes.

Aoun, primer presidente libanés invitado a Washington desde 2009 y excomandante del Ejército, remarcó que las fuerzas armadas son la “columna vertebral” de la seguridad y la estabilidad del país. Advirtió que, sin el apoyo de Estados Unidos, existe el riesgo de que se reviva el escenario de caos que marcó la región en la década de 1970.

El despliegue militar libanés comenzó en las llamadas “zonas piloto”, áreas del sur situadas fuera del territorio ocupado por Israel en su última incursión. Sin embargo, la aplicación del acuerdo quedó en evidencia como frágil luego de que Líbano denunciara una “agresión” por parte de tropas israelíes, que habrían disparado cerca de soldados en una zona donde se esperaba la retirada israelí.

  • El Ejército libanés informó que inició su despliegue en una de las tres zonas piloto, la aldea de Zautar al Gharbiya.
  • Desde Israel respondieron que los uniformados libaneses avanzaron en un sector no previsto en el acuerdo y que realizaron disparos “al aire únicamente”.

“Necesitamos apoyar a las FAL. Sin las FAL, todo se derrumbará”, sostuvo Joseph Aoun, al subrayar el rol del Ejército libanés en la estabilidad interna.

Mientras Washington evalúa potenciar su respaldo militar y político a Líbano, la posibilidad de que Estados Unidos dialogue indirectamente con Hezbolá aparece como un elemento novedoso en el tablero diplomático. El futuro del sur libanés y la seguridad en la frontera con Israel dependerán, en buena medida, de cómo se implemente el acuerdo y de la capacidad del Ejército libanés para afirmar su control en estas zonas clave.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -