El presidente de Estados Unidos recibió a su par chino con una ceremonia oficial y ambos plantearon la necesidad de mantener abierto el diálogo entre las dos potencias. La agenda incluye además las diferencias comerciales y ocurre después de que Washington y Beijing extendieran su tregua en esa materia.

Donald Trump recibió este jueves a Xi Jinping en la Casa Blanca con una ceremonia de Estado, un día después de haberlo recibido a su llegada a Estados Unidos. El encuentro abrió una jornada de conversaciones entre los mandatarios de las dos mayores economías del mundo, con la inteligencia artificial, el comercio, Taiwán e Irán entre los principales asuntos de la agenda.
El presidente estadounidense estuvo acompañado por la primera dama, Melania Trump, mientras que Xi llegó junto a su esposa, Peng Liyuan. La recepción incluyó honores militares antes del comienzo de las conversaciones entre ambas delegaciones.
“Durante esta visita también trataremos cuestiones urgentes relacionadas con la seguridad, la tecnología y la superinteligencia”, anticipó Trump al referirse a algunos de los asuntos que abordaría con su par chino.
Xi, por su parte, hizo hincapié en la necesidad de sostener el diálogo entre Washington y Beijing pese a las diferencias que mantienen ambos gobiernos. El mandatario chino señaló que las características distintas de los dos países no impiden buscar coincidencias y construir confianza mediante una comunicación continua.


Taiwán, uno de los puntos sensibles de la reunión
Entre los asuntos planteados por Beijing aparece nuevamente Taiwán. China reclama soberanía sobre la isla y mantiene su rechazo a la independencia taiwanesa, mientras que uno de los puntos de fricción con Washington son las ventas estadounidenses de armamento a Taipéi.
Xi pidió que Estados Unidos mantenga una posición contraria a la independencia de Taiwán y actúe con prudencia sobre la cuestión. El tema forma parte desde hace años de las principales diferencias estratégicas entre Washington y Beijing.
La inteligencia artificial también ocupa un lugar central en la visita. La competencia tecnológica entre ambas potencias convive con conversaciones sobre posibles mecanismos para reducir riesgos asociados con el desarrollo de sistemas cada vez más avanzados.
Irán y el comercio, también sobre la mesa
La situación de Irán constituye otro de los puntos de la agenda. Washington busca que Beijing utilice su relación con Teherán para favorecer una salida negociada al conflicto, mientras que Xi planteó la necesidad de retomar la vía de las negociaciones para resolver las diferencias.
El encuentro se desarrolla además después de que Estados Unidos y China acordaran extender por dos meses la tregua comercial que mantenían vigente. Pese a ese entendimiento, persisten diferencias en materia de aranceles, exportaciones y acceso a tecnologías estratégicas.
La visita de Xi a Washington es la primera de este tipo en más de una década. Trump y el mandatario chino llegan a la cumbre con una agenda atravesada por cuestiones económicas, tecnológicas y geopolíticas que condicionan la relación bilateral.

