Trump estalla contra Trevor Noah por una broma en los Grammy

NewsITe
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a quedar en el centro de la polémica tras amenazar con iniciar acciones legales contra el comediante Trevor Noah, conductor de la 68ª edición de los premios Grammy, luego de un chiste que lo vinculó con el escándalo del magnate sexual Jeffrey Epstein.
Según información a la que accedió la agencia Noticias Argentinas, el conflicto surgió durante la ceremonia celebrada en Washington, cuando Noah ironizó sobre el supuesto interés geopolítico de Trump por comprar Groenlandia. En clave humorística, el sudafricano afirmó que “tiene sentido porque, desde que Epstein ya no está, necesita una nueva isla para pasar el rato con Bill Clinton”, en alusión a las acusaciones que rodean al fallecido financista y a figuras del poder mundial.
La reacción del mandatario no se hizo esperar. A través de su red social Truth Social, Trump calificó al presentador como un “perdedor total” y cuestionó el tono del evento. También sostuvo que los premios Grammy son “prácticamente imposibles de ver”, en una crítica directa tanto al contenido de la ceremonia como a su conducción.
En ese mismo mensaje, el presidente fue más allá y advirtió que recurrirá a sus abogados para evaluar una demanda contra Noah. “Enviaré a mis abogados para demandar a este pobre y patético presentador sin talento”, escribió, al tiempo que rechazó de plano haber visitado la isla privada de Epstein. “Hasta la declaración falsa y difamatoria de esta noche, nunca se me había acusado de estar allí”, aseguró.
La sombra del caso Epstein y documentos recientemente desclasificados
La disputa pública se produce en un contexto particularmente sensible para la Casa Blanca y para numerosas figuras del establishment internacional. En los últimos días se desclasificaron más de tres millones de documentos vinculados con Jeffrey Epstein, material que menciona a empresarios, políticos, miembros de la realeza y referentes del mundo del espectáculo.
Si bien Trump ha reconocido haber conocido a Epstein en el pasado, insiste en que su relación se rompió “hace muchos años” y que nunca participó de las actividades delictivas por las que el financista fue investigado. La reciente broma de Noah reaviva, sin embargo, el debate sobre los límites del humor político y el impacto que pueden tener estas alusiones en medio de procesos judiciales y revelaciones documentales.
- Trump niega haber visitado la isla privada de Epstein y habla de “difamación”.
- Noah enmarca su comentario dentro del humor ácido que caracteriza a las ceremonias de premios.
- La controversia se suma a la lista de enfrentamientos del presidente con medios, artistas y comediantes.
“Enviaré a mis abogados para demandar a este pobre y patético presentador sin talento”, escribió Trump en Truth Social, tras el comentario sobre Epstein y Groenlandia.
Mientras tanto, el episodio promete seguir alimentando la conversación pública en Estados Unidos sobre el vínculo entre poder político, cultura del espectáculo y causas judiciales de alto impacto. En paralelo, los asesores legales del mandatario evalúan los pasos a seguir y el entorno del comediante defiende el derecho a la sátira como parte del debate democrático.

