El acusado prestará declaración este jueves ante el tribunal que lo juzga por las muertes de Tania Gandolfi y su hija Agustina García en Rosario. La defensa busca descartar el homicidio con dolo eventual y conseguir una calificación más leve, mientras que la Fiscalía y la querella reclaman 18 años de prisión.

Agustín López Gagliasso declarará este jueves por primera vez en el juicio oral y público por la tragedia vial ocurrida en enero de 2025 en Presidente Roca y la costanera de Rosario, donde murieron Tania Gandolfi, de 41 años, y su hija Agustina García, de 17. Su testimonio llegará después de varias jornadas en las que se presentaron declaraciones y peritajes que comprometieron su situación, según informó Rosario3.
La declaración del acusado genera expectativa porque la defensa intenta discutir uno de los puntos centrales del proceso: si Gagliasso pudo representarse que su manera de conducir podía provocar la muerte de otras personas. El objetivo es que el caso no sea considerado un homicidio simple con dolo eventual, que contempla penas de entre 8 y 25 años, sino que se encuadre bajo una figura culposa con una escala penal menor.
Las fiscales Mariana Prunotto y Valeria Piazza Iglesias, junto con la querella encabezada por Claudio Puccinelli, sostienen la acusación por homicidio simple con dolo eventual y reclaman una condena de 18 años de prisión efectiva y 10 años de inhabilitación para conducir. Para la acusación, la conducta del imputado excedió una imprudencia al volante.
Los testimonios que complicaron a Gagliasso
Uno de los relatos centrales fue el de Giovanna Romero, la joven que viajaba como acompañante en el Peugeot 206 que manejaba Gagliasso. Durante el juicio aseguró que el acusado conducía “enceguecido” mientras perseguía a un motociclista con quien había tenido una discusión en el túnel Arturo Illia y recordó que le pidió reiteradamente que redujera la velocidad.
“Pará porque nos vamos a matar”, fue una de las advertencias que, según declaró, le hizo antes del impacto. La testigo sostuvo que el vehículo circulaba a más de 120 kilómetros por hora y realizaba sobrepasos bruscos antes de que Gagliasso perdiera el control y subiera a la vereda.
A ese testimonio se sumaron las imágenes aportadas por el Centro de Monitoreo de la Municipalidad de Rosario. Las filmaciones permitieron reconstruir el recorrido del Peugeot desde la zona sur hasta la costanera central, mientras que las pericias expuestas durante las audiencias señalaron la elevada velocidad y la ausencia de marcas de frenado antes del impacto.
También declaró Diego García, esposo de Tania y padre de Agustina, quien relató ante el tribunal cómo el episodio cambió por completo la vida de su familia. “Nunca lo vi arrepentido, nunca pidió perdón”, sostuvo durante su declaración.
Una declaración clave antes del cierre de la prueba
El episodio ocurrió el 21 de enero de 2025, cuando Gagliasso conducía por la zona de Presidente Roca y Wheelwright y terminó subiendo a la vereda, donde embistió a Tania Gandolfi y Agustina García. Madre e hija murieron como consecuencia del impacto.
La declaración prevista para este jueves será la primera oportunidad durante el debate en la que el acusado expondrá ante el tribunal su propia versión de lo ocurrido. Una vez finalizado su testimonio, quedará concluida la etapa de recepción de pruebas y declaraciones del juicio.
El proceso ingresará así en su tramo decisivo, con dos posiciones enfrentadas sobre la responsabilidad penal de Gagliasso: la Fiscalía y la querella sostienen que existió dolo eventual y piden 18 años de cárcel, mientras que la defensa intentará que la conducta sea considerada culposa para reducir la eventual condena.

