Pedidos de careos reavivan la tensión en el juicio de los cuadernos

NewsITe
Los videos del allanamiento al departamento de Cristina Fernández de Kirchner en la esquina de Juncal y Uruguay, difundidos esta semana por primera vez en una audiencia pública, volvieron a encender la tensión en el juicio por los cuadernos de la corrupción ante el Tribunal Oral Federal (TOF) 7.
A casi un año del inicio del debate oral, el proceso enfrenta ahora dos pedidos formales de careos que podrían reordenar el tablero probatorio. Por un lado, la defensa del exsubsecretario de Coordinación del Ministerio de Planificación, Roberto Baratta, reclama confrontar cara a cara a empresarios de Techint. Por otro, la fiscalía busca que se midan en una misma audiencia el comisario que encabezó el allanamiento y el histórico encargado del edificio donde vivía la entonces presidenta.
Baratta contra directivos de Techint por presuntas coimas
El primer pedido fue presentado por la abogada de Baratta, Elizabeth Gómez Alcorta. Solicitó que su defendido sea careado con los exdirectivos de Techint Luis Betnaza y Héctor Zabaleta, quienes aseguraron haber aportado el equivalente a un millón de dólares en coimas para el exfuncionario.
De acuerdo con sus testimonios, Zabaleta habría entregado paquetes con pesos que representaban esa suma por instrucción de Betnaza. El dinero, según la versión empresarial, buscaba destrabar gestiones del Gobierno argentino para evacuar personal de Techint en Venezuela, en medio del conflicto por la nacionalización de Sidor. Baratta rechazó de plano esas acusaciones y señaló a ambos como falsos testigos.
Allanamiento en Recoleta y versiones cruzadas
El segundo planteo de careo fue impulsado por la fiscal Fabiana León. Apunta a confrontar las declaraciones de Juan Carlos Barrales, comisario a cargo del operativo del 23 de agosto de 2018 en el departamento de Recoleta, con las del encargado del edificio, Julio Silva.
Silva declaró que escuchó a Barrales hablar con el fallecido juez federal Claudio Bonadio y recibir la instrucción de permanecer en el lugar “hasta encontrar algo”. El comisario negó haber recibido gritos u órdenes en esos términos y dijo no recordar que el encargado hubiera presenciado esa comunicación. “Solo uno puede estar diciendo la verdad”, remarcó la fiscal al solicitar el careo.
Proyección de videos y debate sobre la intimidad
El pedido de la fiscalía se formuló mientras declaraba Barrales, entonces jefe de la División Operaciones Federales. La audiencia incluyó un fuerte cruce con el abogado de Cristina Kirchner, Carlos Beraldi, quien se opuso a la difusión de imágenes del interior del departamento por considerar que vulneraban la intimidad de su defendida.
- Tras un cuarto intermedio, los jueces Enrique Méndez Signori, Germán Castelli y Fernando Canero autorizaron la proyección por mayoría.
- Según la acusación, en ese inmueble se habrían concretado 87 entregas de dinero por un total estimado cercano a los 70 millones de dólares.
- Barrales mencionó la existencia de una puerta blindada detrás de la habitación principal, que daba paso a un vestidor, dato que la fiscalía quiere cotejar con el testimonio del encargado.
Silva, en su propia exposición, había negado haber visto movimientos de bolsos vinculados al matrimonio presidencial y sostuvo que en 2018 firmó una declaración “sin leer”, bajo presión.
Testigos clave aún pendientes y definiciones por venir
En paralelo a los pedidos de careos, el TOF 7 analiza la situación de testigos cuya comparecencia todavía no se concretó. Entre ellos se encuentran Miriam Quiroga, exsecretaria de Néstor Kirchner, y Paolo Rocca, CEO de Techint, ambos ausentes hasta ahora por problemas de salud acreditados con certificados médicos.
En el caso de Quiroga, los jueces ordenaron peritajes psiquiátricos y psicológicos. Uno de los informes señaló que está en condiciones de declarar por videoconferencia, pero otro dictamen del Cuerpo Médico Forense desaconsejó su participación remota. Su eventual testimonio podría resultar sensible para la causa, ya que en 2013 denunció públicamente el supuesto traslado de bolsos con dinero vinculados al kirchnerismo y luego declaró ante el juez Bonadio y el fiscal Stornelli en la etapa de instrucción.
Rocca también evitó hasta ahora presentarse ante el tribunal por motivos de salud. El empresario fue procesado en la investigación original y luego sobreseído, pero la defensa de Baratta insiste en que su declaración como testigo es necesaria para contrastar lo dicho por Betnaza y Zabaleta.
En los próximos días, los jueces deberán resolver si habilitan los careos solicitados y si ordenan la presencia de los testigos pendientes, decisiones que pueden incidir en el ritmo del juicio y en la valoración de la prueba en una causa de alto voltaje político y judicial.
Las definiciones del TOF 7 llegarán cuando el debate oral por los cuadernos se aproxima a cumplir un año. Lo que se resuelva sobre los careos y las declaraciones pendientes tendrá impacto directo en la credibilidad de los testimonios centrales de un expediente que aún sigue marcando la agenda nacional.

