La derrota en el clásico encendió la alarma en el Nuevo Gasómetro

NewsITe
El clima en San Lorenzo volvió a cargarse de tensión luego de la dura derrota en el clásico ante Huracán. Apenas cuatro días después del 0-2 en el Nuevo Gasómetro, alrededor de cincuenta integrantes de la barra del club se hicieron presentes en el lugar de entrenamiento del plantel profesional, en Buenos Aires, para “visitar” a los jugadores en un contexto de fuerte malestar deportivo e institucional.
El resultado frente al Globo no solo significó un traspié futbolístico, sino que además tuvo un impacto simbólico muy fuerte: Huracán no ganaba como visitante en el Pedro Bidegain desde hacía 25 años. El doblete del ecuatoriano Jordy Caicedo, con goles convertidos sobre el final del primer tiempo y en el complemento, profundizó la bronca de los hinchas azulgranas, que despidieron al equipo con reproches y silbidos.
La tarde del clásico terminó incluso peor para San Lorenzo con la expulsión del arquero Orlando Gill, en medio de un tumulto que se desató tras el segundo tanto de Caicedo y su festejo frente a una de las tribunas locales. Esa imagen quedó como síntesis de un presente complejo, con el equipo lejos de las expectativas y una hinchada que siente que se perforó un límite histórico al ceder el invicto de un cuarto de siglo en casa frente al máximo rival barrial.
La “visita” de la barra y la presión sobre el plantel
En ese clima se produjo la aparición de unos cincuenta barras en el predio de entrenamiento, una escena que encendió alarmas dentro y fuera del club por los antecedentes que este tipo de “reuniones” tienen en el fútbol argentino. Si bien no trascendieron detalles del diálogo con los futbolistas, la sola presencia de la barra cerca del plantel se leyó como un gesto de fuerte presión en la antesala de un nuevo compromiso oficial.
El entrenador Néstor Gorosito había pedido, tras la derrota ante Huracán, mantener la calma y la unidad para atravesar el mal momento. Sin embargo, la visita de la barra dejó en evidencia que el margen de paciencia es cada vez más acotado. El cuerpo técnico, los jugadores y también la dirigencia quedaron bajo la lupa, con la obligación de ofrecer una respuesta inmediata en el campo de juego.
Unión, próximo examen en el Pedro Bidegain
San Lorenzo deberá volver a presentarse este sábado desde las 14.30 ante Unión de Santa Fe, nuevamente como local en el Pedro Bidegain. El encuentro, que en otro contexto podría haber sido un partido más del calendario, se transformó ahora en una verdadera prueba de carácter para el plantel, condicionado por la caída en el clásico y la irrupción de la barra en la práctica.
- Derrota 0-2 ante Huracán con doblete de Jordy Caicedo.
- Primera victoria del Globo como visitante en el Nuevo Gasómetro en 25 años.
- Expulsión del arquero Orlando Gill tras incidentes en el festejo del segundo gol.
- Presencia de unos cincuenta barras en el entrenamiento del Ciclón.
- Próximo partido clave frente a Unión de Santa Fe, el sábado a las 14.30.
“Necesitamos estar unidos para salir de este momento”, había pedido Néstor Gorosito tras el clásico, aunque los hechos de las últimas horas demostraron que la convivencia entre resultados, hinchas y presión está al límite.
Con el Nuevo Gasómetro otra vez como escenario central, San Lorenzo se juega mucho más que tres puntos. El duelo ante Unión aparece como una oportunidad inmediata para intentar recomponer la relación con la gente, bajar la tensión interna y empezar a dejar atrás una semana marcada por la derrota ante Huracán y la polémica intervención de la barra en la vida cotidiana del plantel profesional.

