La Libertad Avanza busca desactivar la sesión especial del 9 de septiembre

NewsITe
La pulseada política en la Cámara de Diputados volvió a ganar temperatura. Tras el intento opositor de avanzar con una sesión especial el próximo 9 de septiembre, el oficialismo de La Libertad Avanza (LLA) puso en marcha una contraofensiva para restarle apoyos y poner en duda el quórum necesario para abrir el debate.
La oposición había logrado días atrás una demostración de fuerza con 133 votos en una moción de apartamiento del reglamento, cifra que la ilusionó con repetir el número para motorizar una sesión propia. En la agenda, figuraban temas sensibles como el creciente endeudamiento de las familias y la emergencia en materia de Discapacidad, dos demandas con alto impacto social y territorial.
Sin embargo, en cuestión de horas ese “piso” de votos comenzó a percibirse como un “techo”. Desde la Casa Rosada y la jefatura del bloque oficialista se definió aplicar una estrategia de “golpe por golpe”: mover comisiones, tender puentes con bloques provinciales y explotar las zonas grises del reglamento parlamentario para diluir la convocatoria del 9 de septiembre.
La comisión de Finanzas como pieza clave de la jugada
El presidente de la comisión de Finanzas, el libertario Santiago Pauli, cursó una citación para una reunión informativa el miércoles 2 de septiembre a las 13.30. En el temario figuran expedientes vinculados a la morosidad y al endeudamiento, es decir, parte del corazón de la agenda que la oposición planeaba llevar al recinto una semana después.
En la oposición interpretan esta movida como una maniobra para tentar a los bloques dialoguistas y restarles incentivo para sostener la sesión especial. El argumento que esgrime el oficialismo es que, si el tema ya está discutiéndose en comisión, pierde sentido avanzar con una convocatoria al pleno de la Cámara.
Sin embargo, desde los bloques opositores advierten que la reunión de Finanzas será solo “informativa” y que no existe voluntad política del oficialismo de habilitar dictámenes que permitan tratar los proyectos en el recinto. Además, recuerdan que los textos sobre morosidad no tienen giro exclusivo a Finanzas y necesitan el aval de otras comisiones, lo que, sin un emplazamiento, podría demorar indefinidamente el debate.
Los votos que definen el quórum
El gran botín en disputa son unos 20 diputados de fuerzas provinciales, cuya presencia o ausencia en el recinto será decisiva para alcanzar los 129 legisladores requeridos para abrir la sesión. Allí se encuentran las bancadas de Provincias Unidas, Argentina Federal, Independencia (Tucumán), Elijo Catamarca y La Neuquinidad.
En Argentina Federal, con nueve integrantes, y en Elijo Catamarca, con tres, el escenario es más complejo para LLA: sus jefes, Oscar Herrera Ahuad y Sebastián Nóblega, ya firmaron el pedido de sesión especial. Dar marcha atrás implicaría un costo político mayor, tanto hacia el interior de sus provincias como frente al resto de la oposición, que busca exhibir una postal de “unidad” frente al oficialismo.
Otros espacios, en cambio, aparecen como más permeables a las presiones de la Casa Rosada. Nombres como Lourdes Arrieta, Jorge Ávila, Sergio Capozzi, José Núñez, Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán, referenciados en Provincias Unidas, son señalados en los pasillos del Congreso como legisladores a los que el oficialismo buscará convencer con argumentos políticos y gestos hacia los gobernadores.
El rol de los gobernadores y la presión territorial
La disputa no se agota en el Congreso: también se juega en las gobernaciones. En el caso de La Neuquinidad, la diputada Karina Maureira suele alinearse con la posición del gobernador Rolando Figueroa, a quien el oficialismo nacional podría intentar seducir para ordenar el voto. Una lógica similar se proyecta sobre el bloque Independencia, vinculado al gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, otro actor clave en esta trama.
- La oposición pretende emplazar comisiones para acelerar dictámenes sobre endeudamiento familiar y Discapacidad.
- El oficialismo usa la comisión de Finanzas como herramienta para desactivar la sesión del 9 de septiembre.
- Gobernadores y bloques provinciales se convierten en árbitros de la disputa por el quórum.
“La trampa es que la reunión de Finanzas será meramente informativa y no busca dictaminar”, señalan referentes opositores, que acusan al oficialismo de ganar tiempo y dilatar definiciones sobre proyectos de alto impacto social.
En este contexto, los próximos días serán decisivos. Mientras el oficialismo intenta deshilachar el bloque opositor y evitar una foto de mayoría en el recinto, la oposición buscará blindar los apoyos obtenidos y sostener la convocatoria. El pulso legislativo de comienzos de septiembre aparece así como un nuevo termómetro de la correlación de fuerzas entre el Gobierno y el Congreso.

