Sheinbaum rechaza presiones de Washington por pedidos de extradición

NewsITe
La relación entre México y Estados Unidos atraviesa un nuevo momento de tensión luego de que el gobierno de Joe Biden solicitara la extradición de diez ciudadanos mexicanos, entre ellos el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el tráfico de armas y narcóticos. La presidenta Claudia Sheinbaum respondió con dureza y advirtió que no permitirá injerencias externas en decisiones que considera soberanas.
En su tradicional conferencia matutina desde el Palacio Nacional, Sheinbaum sostuvo que los señalamientos provenientes del Departamento de Justicia de Estados Unidos podrían estar motivados por intereses políticos. Remarcó que la defensa de la soberanía es un eje central de su administración y subrayó que cualquier decisión sobre los pedidos de extradición se tomará conforme a la legislación mexicana.
La mandataria reveló que en la noche del 28 de abril la Cancillería mexicana recibió las solicitudes de detención provisional con fines de extradición de los diez ciudadanos requeridos por la justicia estadounidense. El expediente fue girado a la Fiscalía General de la República (FGR), que ahora evalúa la documentación y deberá determinar si existen elementos suficientes para avanzar en el proceso.
Críticas por la difusión pública de los cargos
Sheinbaum cuestionó con particular énfasis que el 29 de abril la fiscalía del Distrito Sur de Nueva York hiciera público el levantamiento de cargos contra los imputados, aun cuando el trámite se encontraba en análisis en México. Según el gobierno mexicano, esta decisión vulneró los canales de confidencialidad habituales en los procesos de cooperación judicial entre ambos países.
La presidenta afirmó que, hasta el momento, “no existen pruebas claras” contra las personas señaladas, aunque insistió en que será la FGR la que deberá pronunciarse sobre la solidez de los elementos aportados por Estados Unidos. Paralelamente, la fiscalía iniciará su propia investigación para reunir información adicional y corroborar si el pedido de extradición se apoya en fundamentos legales suficientes como para solicitar órdenes de captura en territorio mexicano.
Soberanía en el centro de la disputa bilateral
Sheinbaum remarcó que su postura se basa en tres pilares: búsqueda de la verdad, acceso a la justicia y defensa de la soberanía. Aseguró que su gobierno no encubrirá a nadie que haya cometido delitos, pero también dejó claro que no aceptará presiones externas ni procesos que, a su juicio, puedan estar atravesados por intereses electorales o geopolíticos en Estados Unidos.
- Diez ciudadanos mexicanos, incluido un gobernador, son requeridos por la justicia estadounidense.
- Los pedidos están vinculados a supuestas conexiones con una facción del cártel liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
- México cuestiona que se hayan difundido los cargos antes de concluir la etapa de revisión interna.
- La FGR analiza la viabilidad jurídica de las extradiciones y podría abrir causas propias.
“Bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o injerencia de un gobierno extranjero en las decisiones que competen exclusivamente al pueblo de México”, sostuvo Claudia Sheinbaum.
El caso irrumpe en un momento particularmente sensible para el vínculo bilateral, marcado por las preocupaciones compartidas en materia de seguridad y por el inminente proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Analistas advierten que el manejo de estas extradiciones y la reacción de ambos gobiernos podrían tener impacto no solo en la cooperación judicial, sino también en las negociaciones económicas y comerciales que definirán la agenda regional en los próximos años.

