El presidente de la central fabril fue recibido por el secretario de Industria y Comercio. Analizaron la situación del sector y una agenda común en medio de la disputa con Techint por la licitación en Vaca Muerta.

En medio de una semana marcada por la tensión entre el Gobierno nacional y el grupo Techint, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, fue recibido este viernes por el secretario de Industria y Comercio, Pablo Lavigne. La reunión se propuso el objetivo de analizar la situación general del sector fabril.
El encuentro buscó bajar el tono de la minicrisis desatada tras la pérdida, por parte de Techint, de una licitación clave para proveer caños a un gasoducto estratégico en Vaca Muerta. La licitación quedó en manos de la empresa india Welspun. Sectores de la UIA calificaron la reunión como “positiva”.
El trasfondo del conflicto por la licitación en Vaca Muerta
La tensión se profundizó luego de que el Gobierno afirmara que la oferta presentada por Techint había sido un 40% más cara que la de la firma india. Y que el grupo argentino intentó reducirla a último momento. En ese contexto, el presidente Javier Milei cuestionó públicamente al titular de Techint, Paolo Rocca.
Frente a ese escenario, el grupo analiza iniciar una denuncia por dumping contra Welspun. Desde Techint, consideran que los precios ofrecidos por la empresa india estarían por debajo de los costos de origen. Técnicos de Techint evalúan la documentación necesaria para sustentar esa presentación, una hipótesis que las petroleras involucradas en la compulsa rechazan. De avanzar, el expediente debería ser resuelto por la secretaría a cargo de Lavigne.
Una agenda industrial más amplia
Según trascendió, durante el encuentro no se abordó específicamente el caso Techint. Se habrían abordado cuestiones generales vinculadas a la política industrial. Entre los temas analizados se destacaron las dificultades que atraviesa el sector, en particular el acceso al financiamiento para las pymes en un contexto de caída del consumo.
También se plantearon reclamos vinculados a rebajas tributarias, el freno al contrabando y a la subfacturación de importaciones, así como los casos de dumping que distintas empresas vienen impulsando para enfrentar lo que consideran competencia desleal, principalmente desde China y, más recientemente, desde la India.
Reclamos tributarios y laborales del sector fabril
La UIA reiteró la necesidad de “nivelar la cancha” para competir en mejores condiciones y puso sobre la mesa la agenda tributaria. Entre los puntos planteados figuran la reducción de los derechos de exportación para las manufacturas industriales, reintegros a las exportaciones, devolución de impuestos y la baja de costos no salariales.
En ese marco, se analizó la posibilidad de una rebaja de las contribuciones patronales a cuenta del IVA, adicional a la reducción del 3% de las cargas sociales contemplada en la reforma laboral. Otro eje central fue la necesidad de avanzar con ese proyecto en el Congreso, especialmente tras el fuerte incremento de los juicios por accidentes laborales registrado el año pasado.
Empleo industrial y próximos contactos
Rappallini y Lavigne también habrían evaluado la pérdida de más de 20 mil puestos de trabajo industriales en los últimos dos años. Los sectores más afectados fueron la industria textil, la indumentaria, la construcción y la metalurgia.
En este contexto, desde la central fabril anticiparon que durante febrero el presidente de la UIA mantendría un encuentro con el ministro de Economía, Luis Caputo, para profundizar el diálogo sobre la situación del sector.

