La banda de heavy metal regresa a Argentina y esta noche se presentarán en el estadio Vélez.

System of a Down vuelve a presentarse esta noche en Argentina como parte de su gira Wake Up! South American Stadium Tour. El show será en el estadio Vélez Sarsfield, con producción de Fénix Entertainment.
Antes del recital, el baterista John Dolmayan compartió un fuerte recuerdo: “No debería estar vivo”. Según relató, una bala atravesó su cama cuando tenía tres años, durante la Guerra Civil en Líbano. “Por alguna razón lloré y mis padres me sacaron de la cama. Cinco minutos después, una bala pasó por mi almohada”, contó.
En diálogo con Cari Tokman en Rock & Pop, Dolmayan también recordó al público argentino: “Recuerdo los fans, los trenes que pasaban, y cómo algunos se subían porque no podían entrar al show. Querían vernos aunque fuera unos minutos”.
El músico celebró el regreso de Serj Tankian a los escenarios tras problemas de salud. “Él trabajó mucho en su espalda. El dolor desapareció y ahora puede disfrutar de nuevo”, explicó. Sobre el recital, pidió: “Vengan sin expectativas. System of a Down no es una banda de expectativas, sino de anticipación y recompensa”.
¿Nuevo álbum? Dolmayan dejó una pista
Consultado sobre la posibilidad de lanzar nuevas canciones, Dolmayan respondió: “Si hacés más música cuando no tenés hambre, no la disfrutás. Pero si sabés lo que querés, lo esperás con ganas. Si pasa, será una linda sorpresa. Pero no lo esperen”.
Un recital solidario y con causa
System of a Down organizó subastas de entradas y almuerzos con Dolmayan para ayudar a refugios de mujeres en situación de violencia. “Soy armenio. En mi cultura somos muy protectores con las mujeres. Cuando escuché la historia de una mujer abusada, supe que tenía que hacer algo”, dijo.
“El dinero no es mucho, pero es un comienzo. Si todos dan lo que pueden, podemos ayudar. Muchas mujeres no tienen a dónde ir. Esta es una buena causa”, agregó.
Influencias musicales y gratitud
Dolmayan también recordó que The Wall, de Pink Floyd, fue el primer disco que lo marcó. “Lo escuchaba todos los días durante dos años. Caminaba a la escuela y escuchaba la mitad del álbum a la ida, y la otra mitad al volver”.
“Escucho de todo: pop, clásica, rock. No me avergüenza nada. Todo influye”, afirmó. Y cerró saludando a Rock & Pop por sus 40 años al aire.

