Radiografía del superávit comercial argentino en febrero

NewsITe
Argentina cerró febrero con un superávit comercial de US$ 788 millones, un resultado positivo pero por debajo de lo que preveían los analistas privados, que proyectaban cerca de US$ 984 millones. De esta manera, el país acumula 27 meses consecutivos de saldo favorable en el intercambio de bienes con el resto del mundo, consolidando una tendencia que se sostiene desde 2024.
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De acuerdo con estimaciones de la consultora Abeceb, el balance de febrero implicó una mejora sensible frente al mismo mes del año pasado, cuando el excedente había sido de apenas US$ 275 millones. En el acumulado del primer bimestre de 2026, el superávit trepó a US$ 2.977 millones, muy por encima de los US$ 438 millones registrados en igual período de 2025.
El resultado se explica principalmente porque las importaciones se redujeron más que las exportaciones. Mientras que las ventas al exterior cayeron 2,9% interanual en valor, las compras al resto del mundo se desplomaron 11,8%. En ambos casos, la baja respondió a menores cantidades operadas, ya que los precios internacionales mostraron subas en torno al 4%.
Trigo, oro y litio, protagonistas del nuevo escenario
En febrero, las exportaciones totalizaron US$ 5.962 millones y marcaron su primera caída interanual desde mayo de 2025. La baja de 2,9% en valor estuvo vinculada a un retroceso de 7,1% en las cantidades, apenas compensado por un incremento de 4,4% en los precios.
Entre los rubros que se destacaron, los Productos Primarios crecieron 8,2% interanual, traccionados por un fuerte salto de 15,4% en las cantidades, pese a un descenso de 6,2% en los precios. El trigo volvió a consolidarse como pilar del sector externo: sus exportaciones aumentaron 60,8% y se ubicaron como el principal producto exportado del mes, con una participación cercana al 10% del total.
El oro ocupó el segundo lugar en el ranking exportador, con una suba del 80% en valor, impulsada por mejores cotizaciones internacionales de los minerales. El litio, por su parte, registró un salto de 125,3%, confirmando su creciente peso dentro de la canasta exportadora argentina. Junto con la plata, estos tres productos aportaron US$ 327 millones adicionales respecto de 2025, equivalente a casi el 64% del incremento del superávit anual frente al año pasado.
Las Manufacturas de Origen Industrial también exhibieron un resultado positivo, con un crecimiento de 8,6% en valor. Sin embargo, ese desempeño se sostuvo básicamente en un aumento de 27,3% en los precios, que compensó una caída de 14,5% en las cantidades colocadas en el exterior.
Impacto de la soja, la energía y el contexto interno
En contraste, las Manufacturas de Origen Agropecuario retrocedieron 10,1% en valor, arrastradas por el complejo sojero, que redujo sus exportaciones en 30,4%. Este menor aporte se dio en un febrero con solo 15 días hábiles efectivos, condicionado por feriados y por un paro nacional del sector aceitero vinculado al debate legislativo sobre la Ley de Modernización Laboral. Según los analistas, estos factores afectaron el ritmo operativo de la industria y, en consecuencia, los despachos al exterior.
El rubro Combustibles y Energía también mostró un retroceso: las exportaciones disminuyeron 27,6% en valor, en un marco de caída de precios internacionales —previo al recrudecimiento del conflicto bélico que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán— y de menores volúmenes exportados.
Importaciones en retroceso y señales de la actividad
Del lado de las compras al exterior, las importaciones sumaron US$ 5.174 millones en febrero, un 11,8% menos que en igual mes de 2025. La contracción fue similar a la de enero (-12,1%) y también estuvo determinada por un descenso de 14,9% en las cantidades, en un contexto de precios más elevados.
Ningún rubro importado mostró aumentos interanuales en valor. Las bajas más pronunciadas se registraron en Combustibles y Lubricantes (-36,8% en valores y -17,2% en cantidades), Piezas y Accesorios para Bienes de Capital (-24,9% en valor y -29,4% en cantidades) y Bienes de Capital (-17,6% y -22,9%, respectivamente). Los Bienes Intermedios retrocedieron 4,1%, mientras que los Bienes de Consumo también se ajustaron 3% en febrero, a diferencia de lo que había ocurrido en enero.
En tanto, las importaciones de Vehículos Automotores de Pasajeros cayeron 5,7% en valor. Se observó un escenario de menores precios promedio pero un leve incremento de 1,5% en las cantidades, explicado en parte por la mayor llegada de autos de origen chino, con valores inferiores a los de otras plazas tradicionales.
Perspectivas 2026: un superávit elevado pero con matices
En este marco, Abeceb ajustó al alza su proyección de superávit comercial para 2026, que pasaría a ubicarse en torno de los US$ 11.000 millones, un nivel cercano al registrado en 2025 (US$ 11.286 millones). La corrección responde, principalmente, a un menor dinamismo de las importaciones que el previsto inicialmente: en el primer bimestre del año, las compras externas ya acumulan una caída de 11,9% interanual.
De cara a los próximos meses, la consultora advierte que varios factores pueden impulsar un saldo comercial aún más holgado. Entre ellos, una economía local que crece por debajo de su potencial, lo que tiende a contener la demanda de importaciones, y el impacto del conflicto bélico en Medio Oriente y su efecto sobre los precios energéticos.
Si el conflicto se prolonga, el superávit energético podría ampliarse, fortaleciendo el saldo comercial global, aunque un posible enfriamiento de la economía mundial podría moderar el avance del resto de las exportaciones.
En ese contexto, el desafío para la Argentina será aprovechar el impulso de sectores como el agro, la minería y la energía para sostener el ingreso de divisas, al tiempo que busca recomponer la actividad interna sin deteriorar el delicado equilibrio del frente externo.

