Dolor y tensión en Viacha tras nuevas víctimas fatales

NewsITe
La cifra de fallecidos por las explosiones registradas en un cuartel militar del municipio de Viacha, en el departamento de La Paz, Bolivia, ascendió a siete, mientras los equipos de rescate continúan buscando a personas desaparecidas entre los escombros de la instalación castrense.
De acuerdo con el último informe del Ministerio de Defensa boliviano, difundido por la prensa local, la víctima más reciente identificada es el sargento primero Freddy Mauro Quisbert Vega, quien se desempeñaba como instructor en el Centro de Mantenimiento de Material Bélico. Su cuerpo fue recuperado luego de arduas tareas en una zona con alto nivel de riesgo por la presencia de material explosivo.
El hecho ocurrió el viernes pasado en una instalación militar situada en Viacha, en el altiplano paceño, a unos 20 kilómetros de la ciudad de La Paz. Dos fuertes detonaciones sacudieron la zona, generando pánico entre los vecinos, importantes daños materiales y una onda expansiva que alcanzó decenas de viviendas cercanas.
Operativo complejo y presencia de material altamente peligroso
El ministro de Defensa de Bolivia, Ernesto Justiniano Urenda, explicó que las tareas de rescate se llevan adelante con extrema cautela. Antes de permitir un ingreso masivo de maquinaria pesada, los especialistas deben identificar, revisar y retirar todo el material que pueda representar un riesgo de nuevas explosiones.
Entre los restos del edificio militar se hallaron armas y numerosas granadas almacenadas, lo que obliga a los equipos a avanzar lentamente y con protocolos estrictos de seguridad. Cada desplazamiento se realiza evaluando la estabilidad de la estructura y el potencial de detonación de los artefactos dispersos por el impacto.
Investigación sobre las causas y balance de daños
Las autoridades aún investigan qué originó las explosiones. Las primeras indagatorias indican que la primera detonación estaría relacionada con pólvora negra utilizada en material pirotécnico almacenado en el recinto. Sin embargo, el origen de la segunda explosión, de mayor potencia y capacidad destructiva, todavía no fue determinado.
- Al menos siete personas fallecidas, incluido personal militar especializado.
- Más de 80 heridos, entre efectivos y civiles afectados por la onda expansiva.
- Decenas de viviendas dañadas en las inmediaciones del cuartel.
- Continuidad de la búsqueda de desaparecidos y evaluación de daños estructurales.
“Debemos garantizar que no haya riesgo de nuevas detonaciones antes de ingresar con maquinaria pesada”, sostuvo el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano Urenda, al detallar el operativo en la zona.
La tragedia en Viacha reabrió el debate sobre las condiciones de almacenamiento de material bélico y pirotécnico en instalaciones militares, así como sobre los protocolos de seguridad en áreas cercanas a zonas urbanas. Mientras avanza la investigación para establecer responsabilidades y causas precisas, las familias de las víctimas y de los desaparecidos exigen respuestas y acompañamiento estatal.
En paralelo, los organismos de defensa civil y autoridades municipales de Viacha realizan relevamientos casa por casa para cuantificar los daños y asistir a los vecinos damnificados por las explosiones, que ya se cuentan entre los incidentes más graves de los últimos años en instalaciones militares bolivianas.

