Suba de naftas en abril y fuerte caída del poder de compra

Suba de combustibles en abril: crece la demanda anticipada

Colas de autos en estaciones de servicio por suba de naftas

NewsITe

Las estaciones de servicio de todo el país volvieron a registrar largas colas de automovilistas en la previa del nuevo aumento de los combustibles previsto para el 1° de abril. La expectativa por otro incremento en los precios de la nafta y el gasoil impulsó a muchos conductores a adelantar la carga de combustible para intentar atenuar el impacto en el bolsillo.

Desde el gremio de estacioneros informaron al portal especializado Surtidores y a la agencia Noticias Argentinas que, durante el último fin de semana de marzo, los volúmenes comercializados se ubicaron entre un 25% y un 30% por encima de los niveles habituales. Ese salto en la demanda generó demoras en el reabastecimiento por parte de las distribuidoras y tensó la operatoria en muchas bocas de expendio.

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La reacción de los automovilistas se da en un contexto de aumentos sostenidos en los combustibles, que en marzo ya habían registrado subas cercanas al 20%, acompañando la escalada del crudo Brent en los mercados internacionales. Desde el inicio de la actual gestión, en diciembre de 2023, los precios de la nafta y el gasoil acumulan un alza superior al 500% a nivel nacional.

Aun con este comportamiento puntual al alza en los despachos del fin de semana, la tendencia de fondo del sector muestra una retracción. De acuerdo con un informe de ventas al público, en febrero de 2026 se despacharon 1.299.600 metros cúbicos de nafta y gasoil, lo que representa una caída interanual del 1,67% frente a los 1.321.608 metros cúbicos del mismo mes de 2025. Esos datos corresponden, además, al período previo a los fuertes incrementos de marzo.

El salario, cada vez más lejos del surtidor

El impacto de la escalada de los combustibles se vuelve más evidente al analizar la relación entre el salario y la nafta. El presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), Nadin Algañaraz, advirtió que la capacidad de compra de nafta súper de un trabajador registrado del sector privado se desplomó un 17% en el último mes, en buena medida por el efecto de la guerra sobre el precio internacional del petróleo.

Según el especialista, entre junio de 2025 y febrero de 2026 la capacidad de compra de combustible ya había caído un 12%. Ese retroceso se suma a otros vaivenes: a comienzos de 2024, con el fuerte salto del valor real de la nafta, el poder de compra se hundió un 20%, aunque luego mostró una recuperación que lo llevó a ubicarse un 13% por encima del nivel inicial en junio de 2025. Desde entonces, la tendencia volvió a ser contractiva.

En su análisis, Algañaraz calculó que, solo entre junio de 2025 y febrero de 2026, la capacidad de compra se redujo un 12%, a lo que se añadió una merma del 17% en el último mes. Tomando todo el período, la caída acumulada asciende al 27%. Si se compara la situación actual con noviembre de 2023, la pérdida de poder de compra para cargar nafta trepa al 48%, mientras que frente a marzo de 2018 la baja es del 18%, influida principalmente por ingresos reales más débiles.

Ingresos que se licuan frente a la inflación

La foto de los salarios frente a la inflación general confirma la erosión del poder de compra. En los últimos 100 meses, los ingresos de los trabajadores formales del sector privado crecieron más de 7.500% en términos nominales, pero los precios tuvieron un avance todavía mayor, del 8.509%. Esa diferencia se traduce en una pérdida de poder adquisitivo del 11,38% en promedio, que se hace sentir en el acceso a bienes básicos como alimentos, transporte y servicios.

En septiembre de 2017, un asalariado registrado del sector privado percibía en promedio $25.271 brutos (unos $20.974 netos). Cien meses más tarde, en diciembre de 2025, la remuneración bruta ascendió a $1.928.028 y la neta a $1.600.263, lo que implica un salto del 7.529% en el período. Sin embargo, al compararlo con la inflación acumulada, la mejora queda completamente licuada.

  • Entre septiembre de 2017 y diciembre de 2025, los precios subieron 8.509%.
  • El salario formal privado aumentó 7.529% en igual lapso.
  • La pérdida de poder de compra promedio fue del 11,38%.

“En ocho años, los salarios formales crecieron más de 7.500%, pero los precios subieron 8.509%”, resume el informe, dejando en evidencia la pérdida de poder adquisitivo de los hogares argentinos.

Las cifras surgen del comportamiento del sector privado formal, que en general presenta mejores ingresos que los empleados informales o del sector público. Aun así, la combinación de aumento de tarifas, subas en combustibles y aceleración de la inflación viene reduciendo de manera sostenida la capacidad de compra de los salarios, lo que anticipa nuevos desafíos para la actividad económica y el consumo en los próximos meses.

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