SpaceX supera una prueba extrema rumbo al regreso a la Luna

NewsITe
La carrera espacial privada sumó un nuevo capítulo de tensión con el 12º vuelo de prueba del megacohete Starship, el sistema con el que SpaceX busca habilitar misiones tripuladas a la Luna y, a futuro, a Marte. El ensayo, realizado recientemente, terminó con un final accidentado, pero dejó un dato clave para el programa: la nave logró un amerizaje controlado en el océano Índico pese a volar gran parte de la misión con uno de sus motores principales fuera de servicio.
El despegue ya había comenzado con complicaciones técnicas, producto de fallas mecánicas detectadas en la etapa previa al lanzamiento. Aun así, la compañía fundada por Elon Musk decidió seguir adelante con la prueba para llevar al límite la resistencia del hardware y obtener información crítica para el desarrollo del vehículo.
Durante el ascenso y la fase en el espacio, la Starship debió compensar la pérdida de potencia generada por el motor inoperativo, lo que obligó a ajustes continuos en trayectoria y control. Pese a ese inconveniente, la nave completó su recorrido previsto y encaró una reentrada atmosférica de alta exigencia, sometida a temperaturas extremas y una brutal carga aerodinámica.
En la etapa final, el vehículo ejecutó una compleja maniobra de descenso sobre el océano Índico. Aunque el amerizaje no fue perfecto y el final se catalogó como accidentado por los daños sufridos por la estructura, los ingenieros valoran que la Starship haya podido reducir velocidad y llegar al agua de forma controlada, un requisito indispensable para futuros vuelos reutilizables.
Un programa clave para la NASA y el futuro de la exploración
SpaceX desarrolla Starship bajo una fuerte presión de plazos. La NASA seleccionó una versión adaptada de este sistema como módulo de alunizaje para el programa Artemis, que tiene como meta devolver astronautas a la superficie lunar hacia 2028. Cada vuelo de prueba, incluso aquellos con fallas parciales, aporta datos para cumplir ese ambicioso calendario.
Los próximos ensayos buscarán mejorar la confiabilidad de los motores, optimizar la protección térmica para la reentrada y perfeccionar las maniobras de descenso, con el objetivo de lograr aterrizajes o amerizajes plenamente controlados y seguros. De alcanzar esos hitos, Starship podría convertirse en el vehículo de referencia para misiones de carga pesada y tripuladas más allá de la órbita baja terrestre.
- El 12º vuelo de Starship incluyó fallas previas al despegue.
- La nave completó un amerizaje controlado en el océano Índico.
- Uno de los motores principales estuvo fuera de servicio gran parte del trayecto.
- El programa es clave para las misiones lunares de la NASA previstas para 2028.
“Cada prueba, incluso las que terminan con daños en el vehículo, nos acerca a un sistema totalmente reutilizable para la exploración espacial”, destacan desde el entorno técnico del programa.
Aunque el resultado final estuvo lejos de ser perfecto, el balance en SpaceX es positivo: el vuelo permitió validar maniobras críticas, someter el cohete y la nave a condiciones extremas y recopilar información que será vital para los próximos lanzamientos. En la carrera por volver a la Luna y proyectar la presencia humana más allá de la Tierra, Starship continúa siendo una de las apuestas tecnológicas más audaces del mundo.

