La actividad cayó 1% respecto de mayo y el nivel actual apenas supera el de diciembre, según un informe privado que advierte sobre señales de fragilidad.

La economía argentina registró en julio una contracción del 1% respecto de mayo y se confirman nuevas señales de estancamiento. El dato surge de un informe privado citado por Noticias Argentinas. En la medición interanual, la variación fue del 3,6%. En los primeros siete meses, el avance acumulado alcanza el 6%.
De acuerdo con el reporte del Índice General de Actividad (IGA-OJF), el nivel de actividad actual es apenas un 0,3% superior al de diciembre pasado. Esta cifra refleja la dificultad de sostener una expansión. El estudio advierte que la economía se encuentra en un freno prolongado. También menciona que la dinámica sectorial es dispar.
Entre los sectores de mayor crecimiento, la Intermediación Financiera sobresalió con una suba del 23,1% en julio. En el acumulado anual, su avance alcanzó el 26%. Minas y Canteras también creció un 10,9% mensual y acumula 7,8%. El sector sostiene más de cuatro años consecutivos de crecimiento interanual.
La Construcción mostró signos de recuperación tras meses de fuerte caída. En julio avanzó un 4,9% y acumuló un 4,4% en el año. El Comercio mayorista y minorista creció 3,0% en el mes y 7,4% en el período. Las actividades inmobiliarias subieron 2,7% mensual y 3,2% acumulado.
El sector de Transporte, Almacenamiento y Comunicaciones mostró un alza más moderada. Creció 0,9% en julio y acumuló 1,8% en los primeros siete meses. En contraste, la Industria Manufacturera tuvo el peor desempeño. Registró una contracción interanual del 2,4%.
Según el IPI-OJF, la industria todavía muestra un crecimiento acumulado del 2,9% entre enero y julio. Sin embargo, los datos de aceites (-10,1%) y automotriz (-16,5%) arrastraron al sector. La Agricultura y Ganadería cayó 0,5% en julio. Acumuló una baja del 2,4% en el año.
Dentro del agro, la agricultura retrocedió un 2,1% mientras que la ganadería subió 0,2%. El sector de Electricidad, Gas y Agua también volvió a terreno negativo. Mostró una baja del 1,9% en julio y 1,1% acumulado. La menor demanda eléctrica residencial explicó la caída.
Otros sectores también retrocedieron en julio. La Administración Pública y Defensa bajó un 0,7%. Los Servicios Sociales y de Salud cayeron 0,9%. El informe privado advirtió que el panorama para lo que resta de 2025 se presenta más complejo.
El reporte señala un deterioro del contexto macroeconómico y la aparición de grietas políticas. Estos factores alimentan la incertidumbre y frenan las expectativas de recuperación. La conclusión central apunta a la falta de un sendero sostenido de crecimiento.

