Una noche de terror que terminó en advertencia sanitaria

NewsITe
Una gastroenteróloga estadounidense de Richmond, Virginia, vivió una de las experiencias más inquietantes que pueda imaginarse dentro de su propia casa: se despertó en plena madrugada con un murciélago que intentaba meterse en su boca mientras dormía. El caso se volvió viral en redes sociales y volvió a instalar el debate sobre los riesgos de la rabia y la importancia de actuar con rapidez ante el contacto con estos animales.
La protagonista es Krista Edelman, médica especialista en gastroenterología, quien relató en su cuenta de Instagram que la semana pasada descansaba en su antigua vivienda cuando comenzó a soñar con lo que creyó que era un ratoncito de campo. En ese sueño, el animal se acercaba a su rostro e intentaba entrar en su boca, una imagen que en un principio interpretó como parte de una escena onírica más.
Sin embargo, al empezar a despertarse notó una sensación extraña y llevó la mano a su boca. Allí tomó contacto con algo de pelo corto y muy áspero. Fue entonces cuando se dio cuenta de que no se trataba de un ratón, sino de un murciélago que empujaba contra sus dientes e intentaba introducirse entre sus labios. La mezcla de sorpresa y temor se transformó rápidamente en preocupación sanitaria.
Gracias a su formación médica, Edelman supo de inmediato que no debía matar al animal. En Estados Unidos, al igual que en otros países, los murciélagos que tienen contacto cercano con personas deben ser capturados y analizados para descartar la rabia, una enfermedad casi siempre mortal una vez que se manifiestan los síntomas. Su esposo logró atrapar al ejemplar con un balde, mientras ella se dirigió de urgencia a una sala de emergencias.
Rabia y murciélagos: qué recomiendan los especialistas
En el hospital, Edelman recibió la vacuna contra la rabia y el protocolo de prevención correspondiente. Días después llegó el resultado del análisis del murciélago: dio negativo para el virus, por lo que la historia tuvo un cierre aliviador. De todos modos, la médica aprovechó la repercusión del caso para convertir su experiencia en un mensaje de servicio público.
La rabia es considerada una de las enfermedades más letales del mundo. Afecta a todos los mamíferos —entre ellos perros, gatos, bovinos, caballos, murciélagos y seres humanos— y, una vez que aparecen los primeros síntomas, las chances de supervivencia son extremadamente bajas. Por eso, la prevención es clave y el tiempo de reacción resulta determinante.
- Evitar el contacto directo con murciélagos u otros animales de comportamiento inusual o de origen desconocido.
- Ante una mordedura, arañazo o contacto sospechoso, acudir de inmediato a un centro de salud para evaluar la necesidad de vacunación y tratamiento preventivo.
- En viviendas antiguas, pedir a fumigadores o servicios especializados que revisen altillos, techos, huecos de paredes y chimeneas, donde suelen refugiarse colonias de murciélagos.
“No esperen a ver qué pasa. Si se despiertan y hay un murciélago en la habitación, busquen atención médica y hagan analizar al animal”, insiste Edelman en su mensaje viral.
El episodio que vivió esta médica en Estados Unidos funciona como recordatorio para la región: los murciélagos cumplen un rol importante en la circulación del virus de la rabia, por lo que resulta fundamental no subestimar ningún contacto y seguir siempre las indicaciones sanitarias oficiales.

