Israel restringe la ayuda a Gaza mientras Hamás recupera las calles, complicando la posibilidad de un alto el fuego duradero.

Las perspectivas de un alto el fuego en Gaza se debilitan mientras Israel restringe la ayuda humanitaria y Hamás consolida su poder en las calles del enclave palestino, según informó la agencia Reuters. El martes, funcionarios israelíes confirmaron que se pospuso la reapertura del cruce fronterizo con Egipto al menos hasta el miércoles. La medida se tomó por la demora del grupo islamista en entregar los cuerpos de rehenes muertos. Hamás justificó la tardanza argumentando dificultades para localizar los cadáveres entre los escombros.
Mientras tanto, los combatientes del grupo retomaron el control de áreas urbanas tras la retirada parcial del ejército israelí la semana pasada. Un video difundido el lunes mostró a milicianos de Hamás ejecutando a siete hombres acusados de colaborar con Israel. Las imágenes, verificadas por Reuters, revelan cómo los rehenes fueron obligados a arrodillarse antes de ser asesinados en público. Una fuente de Hamás confirmó la autenticidad del video y la participación de sus combatientes.

El presidente estadounidense Donald Trump había impulsado un plan de paz que incluía permitir temporalmente a Hamás mantener el orden en Gaza. Sin embargo, la reaparición armada del grupo y las ejecuciones públicas complican el avance hacia un acuerdo duradero. Las autoridades israelíes insisten en que cualquier pacto final debe incluir el desarme total de Hamás, algo que el movimiento rechaza rotundamente. “Queremos poner fin a los problemas y les dimos aprobación por un período de tiempo”, afirmó Trump.
La demora en la entrega de cadáveres ha generado nuevas tensiones. Hamás solo entregó cuatro ataúdes de rehenes muertos, mientras al menos 23 permanecen desaparecidos. Además, la entrada de camiones con ayuda humanitaria sigue muy por debajo del volumen prometido. Tampoco se habilitó la salida de heridos hacia Egipto para recibir atención médica. El bloqueo fronterizo agrava la crisis en un territorio devastado por dos años de guerra.
El regreso público de Hamás a las calles refleja los obstáculos para avanzar hacia un acuerdo estable. Residentes de Gaza informaron que los combatientes se desplegaron en rutas utilizadas para la distribución de ayuda. Fuentes palestinas reportaron enfrentamientos internos que dejaron decenas de muertos en los últimos días. Al mismo tiempo, drones israelíes mataron a cinco personas en la ciudad de Gaza y otro ataque aéreo dejó una víctima fatal en Khan Younis, según el Ministerio de Salud local.

Hamás acusó a Israel de romper la tregua, mientras el ejército israelí aseguró haber respondido a personas que cruzaron las líneas de alto el fuego. En paralelo, una cumbre en Egipto encabezada por Trump concluyó sin anuncios concretos sobre la creación de una fuerza internacional o un nuevo gobierno para Gaza. Netanyahu reiteró que la guerra solo terminará cuando Hamás entregue sus armas. Pero el grupo, aunque debilitado, continúa restableciendo su presencia militar y civil.
Desde que rige el alto el fuego, Hamás ha desplegado a cientos de trabajadores para limpiar escombros, reparar tuberías y despejar caminos clave. Reuters informó que la organización intenta restablecer servicios básicos y controlar la seguridad interna. A pesar de las pérdidas sufridas por los bombardeos israelíes, su estructura de poder se mantiene. Fuentes de Hamás advirtieron que atacarán a colaboradores y saqueadores armados.

La tregua puso fin a un conflicto que comenzó el 7 de octubre de 2023, cuando milicianos de Hamás mataron a unas 1.200 personas y secuestraron a 251, según cifras israelíes. La ofensiva posterior de Israel dejó cerca de 68.000 muertos en Gaza, de acuerdo con las autoridades locales. Miles de gazatíes que regresaron tras el cese de hostilidades encontraron barrios enteros reducidos a ruinas. Según UNICEF, la ayuda con alimentos, ropa y artículos esenciales avanza lentamente y podría incrementarse hacia el final de la semana.

