Santángelo: advierte que ya es tarde para frenar la morosidad

Rodolfo Santángelo advirtió por la morosidad y la falta de pesos

Rodolfo Santángelo analiza la morosidad y la economía argentina

NewsITe

El economista Rodolfo Santángelo afirmó que “ya es tarde” para que el Estado intervenga de manera efectiva en el creciente problema de la morosidad de deudores privados, y advirtió que el principal escollo para la recuperación económica hoy es la falta de pesos en la economía real.

En diálogo con el programa “Cada Mañana”, por Radio Rivadavia, el consultor explicó que el aumento de la mora no es un fenómeno reciente, sino que se viene gestando desde fines del año pasado, cuando comenzaron a aplicarse las llamadas “súper tasas” de interés que encarecieron notablemente el financiamiento para familias y empresas.

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Según Santángelo, el momento oportuno para una acción discreta del Estado fue hacia fin de 2023. “El tema de la morosidad se instaló en la opinión pública hace 30 o 60 días, pero lo conocemos desde noviembre o diciembre del año pasado”, señaló, y consideró que cualquier medida oficial masiva ahora podría generar un efecto indeseado en los buenos pagadores.

Riesgo de premiar al moroso y efecto contagio

El economista sostuvo que, a esta altura, un eventual rescate o alivio generalizado para quienes no pueden pagar sus deudas podría incentivar un comportamiento oportunista entre quienes aún cumplen con sus obligaciones. “Cualquier cosa que hagas tiene el riesgo de que el no moroso diga: ‘¿así que va a haber algo para los morosos? Yo me transformo en moroso’”, advirtió.

Ese posible “efecto contagio” en la plaza financiera, enfatizó, es uno de los motivos por los cuales cree que una intervención estatal directa ya no resultaría eficaz para ordenar la situación, a diferencia de lo que podría haberse hecho meses atrás con medidas más puntuales y menos visibles.

Impacto en bancos y rol del Congreso

Al analizar las propuestas de la oposición en el Congreso para que el fisco absorba parte de las deudas en mora, Santángelo relativizó el impacto del fenómeno sobre la solvencia de las entidades financieras. Aseguró que “el problema de la morosidad para el sistema bancario no es un gran problema”, ya que los bancos tendrían capacidad para absorber las pérdidas sin comprometer su estabilidad.

Sin embargo, cuestionó la inacción de las autoridades económicas desde diciembre hasta hoy, al considerar que se perdió tiempo valioso para contener la situación. Aun así, opinó que no corresponde trasladarle al Poder Legislativo la responsabilidad de resolver una cuestión que, a su entender, es eminentemente técnica y debe ser abordada por el Banco Central y especialistas del sector.

Rebote limitado y consumo estancado

En otro tramo de la entrevista, Santángelo se refirió al desempeño general de la actividad económica y describió un rebote apenas modesto, de alrededor del 2% o incluso menos, con fuertes disparidades entre sectores. “Hay un 20% de la economía a la que le va muy bien, un 40% a la que le va muy mal y otro 40% que flota”, sintetizó.

En este contexto, identificó al consumo interno como el eslabón más débil de la cadena. “El consumo es el problema, el consumo no recupera”, afirmó, al tiempo que señaló que esta debilidad golpea con fuerza a rubros como el comercio, la industria y la construcción, que dependen en gran medida de la demanda doméstica.

Bimonetariedad, escasez de pesos y desafío para la política económica

  • Según Santángelo, la llamada bimonetariedad argentina funcionó “bien” en cuanto a la estabilidad y disponibilidad de dólares, pero “mal” respecto de la cantidad de pesos en circulación.
  • Esa combinación derivó en una economía que “sobra dólares pero faltan pesos”, dificultando la remonetización y la recuperación del consumo.

El economista sostuvo que, a diferencia de otros programas económicos de las décadas de 1990 y 2000, la actual estrategia no logró que la economía se llene de pesos genuinos que impulsen la circulación y el crédito. Por eso, recomendó mantener la disciplina fiscal, incluso en un contexto de recaudación más débil, pero acompañada de mayor liquidez monetaria dirigida a la economía real.

“El arte de la política económica debe ser atacar las dos cosas simultáneamente: desinflación más reactivación”, subrayó Santángelo, al plantear que no se trata de elegir entre bajar la inflación o recuperar la actividad, sino de coordinar ambas metas.

Como conclusión, el consultor insistió en que la clave está en sostener el superávit fiscal sin “aflojar” el control del gasto, pero al mismo tiempo otorgar más pesos a través del sistema financiero y del crédito, de manera de apuntalar el consumo y evitar que la morosidad siga creciendo en un escenario de actividad apenas incipiente.

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