Las autoridades ucranianas activaron una alerta aérea en todo el país durante la madrugada del domingo tras un nuevo ataque ruso sobre la capital. Kiev reportó impactos en distintos sectores de la ciudad, incluidos edificios residenciales, mientras Moscú había prometido una respuesta militar por un ataque previo atribuido a Ucrania.

Un nuevo ataque ruso con misiles balísticos alcanzó Kiev durante la madrugada del domingo, luego de que las autoridades de la capital ucraniana activaran una alerta aérea y advirtieran sobre un posible bombardeo de gran magnitud.
“El capital es el objetivo de un ataque masivo de misiles balísticos. Es posible que se produzcan nuevos disparos. ¡Permanezcan en los refugios!”, escribió en Telegram el jefe de la administración militar de Kiev, Tymour Tkatchenko.
Según informó el funcionario, al menos cuatro puntos de la ciudad fueron alcanzados, entre ellos edificios residenciales.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, confirmó a través de Telegram que los ataques dejaron tres personas heridas. Una de ellas fue trasladada a un hospital, mientras que las otras dos recibieron atención médica en el lugar.
Periodistas de AFP presentes en la capital ucraniana señalaron que decenas de personas buscaron refugio en una estación de metro del centro de la ciudad, donde las explosiones hicieron temblar edificios cercanos.
Alerta aérea en toda Ucrania y advertencia de Zelenski
Las autoridades ucranianas activaron una alerta aérea en todo el territorio nacional mientras se desarrollaba el ataque.
Horas antes, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, había advertido sobre la posibilidad de un ataque ruso de gran escala y mencionó un eventual uso del misil hipersónico de alcance medio Orechnik, desplegado por Moscú el año pasado en Bielorrusia.
De acuerdo con la información difundida, Rusia utilizó ese armamento en dos ocasiones desde el inicio de la invasión a gran escala lanzada en febrero de 2022: en noviembre de 2024 contra una fábrica militar y en enero de este año contra una planta aeronáutica ubicada en el oeste de Ucrania, cerca de las fronteras de la OTAN.
La respuesta anunciada por Moscú
El ataque sobre Kiev ocurrió después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, prometiera una respuesta militar tras un ataque con drones atribuido a Ucrania contra edificios educativos de Starobilsk, en territorio ucraniano ocupado por Moscú.
Ese episodio, ocurrido entre la noche del jueves y el viernes, dejó 18 muertos, según reportes rusos.
Este sábado, el Ministerio ruso para Emergencias indicó que se habían “recuperado más cuerpos que estaban debajo de los escombros. En total, hay 60 víctimas, 18 de las cuales han muerto”.
Según una lista publicada por Leonid Pasechnik, gobernador de la región designado por Moscú, la mayoría de las víctimas eran mujeres jóvenes nacidas entre 2003 y 2008.
Por su parte, Kiev negó haber atacado objetivos civiles y aseguró que la ofensiva tuvo como blanco una unidad rusa de drones estacionada en la región.

