El Canalla se juega el bicampeonato sin su máxima figura

NewsITe
Rosario Central afrontará este sábado una verdadera final por el Torneo Clausura 2026 sin la presencia de su astro Ángel Di María, quien quedó descartado por la resentida pubalgia que lo viene aquejando en las últimas semanas. La baja se confirma justo en la previa de la última fecha de la fase regular, instancia en la que se definirá al campeón de liga.
El equipo de Jorge Almirón recibirá a Estudiantes de Río Cuarto el sábado 7 de noviembre desde las 17.30 en el Gigante de Arroyito. El Canalla llega con chances concretas de consagrarse bicampeón, luego de otra gran temporada que lo tuvo como protagonista en el plano local e internacional.
Di María había encendido las alarmas en la fecha anterior, en la victoria frente a Sarmiento en Junín, cuando pidió el cambio apenas comenzado el segundo tiempo por un fuerte dolor en la zona del pubis. Tras el encuentro, el propio futbolista reconoció que estaba “muerto” por la molestia en el costado izquierdo, aunque manifestó su ilusión de llegar al cierre del torneo.
La decisión del cuerpo técnico y el plan para los playoffs
Desde aquel partido del 30 de octubre, el rosarino trabajó de manera diferenciada y bajo estricto control médico. Sin embargo, el cuerpo técnico y el área de salud del club resolvieron no acelerar los tiempos de recuperación. La decisión se explica por los antecedentes físicos del jugador y porque, una vez finalizada la fase regular, comenzará rápidamente la etapa de playoffs del Clausura, donde Central también aspira a ser protagonista.
En este contexto, Almirón optó por preservar a su figura para evitar una lesión de mayor gravedad que pudiera marginarlo de las instancias decisivas. El diagnóstico de pubalgia, habitual en futbolistas de alta competencia, suele requerir descanso y un tratamiento progresivo, por lo que el riesgo de forzar la presencia de Di María en un solo partido resultaba demasiado alto.
El reemplazante y las cuentas para el título
Todo indica que el lugar del campeón del mundo será ocupado por Julián Fernández, delantero de características similares, con desequilibrio por las bandas y buena pegada. El atacante ya demostró estar a la altura en partidos definitorios: fue autor del gol que sentenció la reciente Supercopa Internacional ante Estudiantes de La Plata, con un remate de zurda con el pie abierto que quedó en la memoria del hincha canalla.
Para gritar campeón de liga por segundo año consecutivo, Rosario Central está obligado a ganarle a Estudiantes de Río Cuarto y, al mismo tiempo, aguardar que Boca y Argentinos Juniors no consigan la victoria en sus respectivos compromisos. El margen de maniobra es acotado, pero la ilusión en Arroyito se mantiene intacta.
- Si Central gana, necesita que Boca y Argentinos Juniors no sumen de a tres.
- Si empata, deberá esperar una derrota de Argentinos y una caída de Boca por al menos seis goles de diferencia.
- Si pierde ante el León del Imperio, ya descendido, se quedará sin chances matemáticas de levantar la copa.
La ausencia de Di María obliga a Rosario Central a apelar a la fortaleza colectiva y al empuje de su gente para sostener el sueño del bicampeonato.
Más allá de la baja sensible, en el seno del plantel confían en el rendimiento colectivo mostrado a lo largo del año y en el respaldo de un Gigante de Arroyito que promete colmarse. El objetivo es claro: ganar, esperar resultados favorables y, sobre todo, llegar con su máxima figura en condiciones para la etapa de playoffs, donde el Canalla buscará seguir escribiendo páginas doradas en su historia reciente.

