El hecho ocurrió el fin de semana. “Hicimos la denuncia. Creo que no debe ser nada personal, son pibes que roban los cables para sacar el cobre y venderlo. Es un gran dolor de cabeza para nosotros”, reconoció Marcelo Acuña, presidente de Doce.

Los desconocidos autores se quedaron con 50 metros de cable y dejaron sin iluminación tanto a las torres como al sector de la cantina visitante. Poco tiempo atrás sucedió un hecho de las mismas características en el club Banfield, a pocos metros de la cancha de 12 de Octubre en barrio Asonia.

