River inicia una profunda reestructuración en pleno parate
NewsITe
River Plate atraviesa días de definiciones fuertes en pleno parate entre el Torneo Apertura y el Clausura, condicionado por la disputa del Mundial. Lejos de tomarse un respiro, la dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo puso en marcha una profunda reestructuración del plantel profesional y del área deportiva, con nombres de peso que podrían despedirse del club.
Según trascendió en las últimas horas, el director deportivo Pablo Longoria comunicó a varios jugadores que no serán tenidos en cuenta por el cuerpo técnico de Eduardo “Chacho” Coudet. Entre ellos figuran el defensor Paulo Díaz, el mediocampista Giuliano Galoppo y el delantero Maximiliano Salas, quienes deberán buscar nuevo destino para continuar sus carreras.
La lista de posibles salidas no termina allí. Tampoco se descarta la partida del mediocampista colombiano Kevin Castaño, del zaguero campeón del mundo Germán Pezzella, de los creativos Juan Fernando “Juanfer” Quintero y Kendry Páez, e incluso del histórico arquero Franco Armani, hoy relegado por la irrupción de Santiago Beltrán bajo los tres palos.
Un recambio a fondo para volver a ser protagonista
La movida responde a la promesa de Di Carlo de encarar una renovación a fondo para volver a poner a River en la pelea grande. En los ocho meses que lleva al mando, el club no consiguió títulos oficiales –el último festejo fue la Supercopa Argentina de marzo de 2024, con Martín Demichelis como entrenador– y la presión deportiva y política se hizo sentir en Núñez.
En este contexto, la dirigencia ya aseguró un refuerzo de jerarquía: el defensor Nicolás Otamendi, campeón del mundo con la Selección argentina. Además, se sumó Ariel Broggi al cuerpo técnico de Coudet y se resolvió que Leonardo Ponzio deje su rol de secretario técnico para asumir la conducción del área de formación de futbolistas, un puesto clave para la proyección juvenil.
Otros nombres quedarán “bajo observación”. El lateral derecho Fabricio Bustos y los atacantes juveniles Santiago Lencina e Ian Subiabre arrancarán desde atrás en la consideración, mientras la dirigencia escucha ofertas por el zaguero Lautaro Rivero, el mediocampista Matías Galarza Fonda y el delantero Facundo Colidio, quien sumó cinco goles y cuatro asistencias en 20 partidos del último semestre.
Contratos en revisión y un mercado que promete ser movido
El caso de Pezzella es uno de los más sensibles: su segundo ciclo en el club quedó condicionado por la rotura de ligamentos que sufrió, y ahora el futuro dependerá de una renegociación de contrato o, directamente, de una rescisión. Armani, por su parte, podría buscar continuidad en otro destino tras perder terreno en el arco millonario.
También está bajo la lupa la situación de Maximiliano Meza, a quien se le exigió una pretemporada impecable luego de su grave lesión de rodilla. Si el cuerpo técnico no queda conforme con su respuesta física, el vínculo que vence en diciembre no será renovado. En paralelo, River intentará concretar nuevas ventas con futbolistas que regresan de préstamo, como Galarza Fonda, que viene de Atlanta United de la MLS.
Mientras el Mundial demora definiciones sobre el futuro de Juanfer Quintero y Kendry Páez, en Núñez asumen que el mercado de pases será intenso y que la reestructuración recién comienza. El objetivo, explican cerca de la dirigencia, es claro: configurar un plantel más corto, competitivo y alineado con la idea de Coudet para que River vuelva a pelear todos los frentes.


