Riquelme admite que está en deuda y fija la meta de ser campeón

NewsITe
En medio de un mercado de pases sin grandes movimientos, Juan Román Riquelme reapareció públicamente y dejó una frase que resonó fuerte en el mundo Boca: reconoció estar “en deuda” con el club en el plano deportivo, aunque defendió con firmeza el rumbo económico de su gestión al frente de la presidencia xeneize.
En una entrevista concedida al canal de streaming AZZ, el máximo dirigente e ídolo boquense hizo una autocrítica por la falta de títulos en el último tiempo, pero al mismo tiempo pidió paciencia y respaldo para un proyecto que, según sostuvo, prioriza el orden institucional y financiero por encima de las urgencias del mercado de pases.
“¿Estamos en deuda? Claro que sí”, aceptó Riquelme cuando le preguntaron por las consagraciones que se le vienen escapando a Boca. En esa línea, remarcó que la gran meta de la temporada será volver a coronarse: “Nos falta dar ese pasito, quedamos en la puerta. Tenemos que lograr salir campeones. Este año hay que exigirlos al máximo”, lanzó, en un mensaje directo para el plantel y el cuerpo técnico.
Un mercado austero y respaldo al plantel actual
Boca iniciará el Torneo Apertura sin refuerzos confirmados, luego de las negociaciones frustradas por el paraguayo Ángel Romero y la negativa de Fluminense a desprenderse de Kevin Serna. Frente a la inquietud de los hinchas, Riquelme bajó el tono de la ansiedad y remarcó que el club ya había hecho apuestas importantes en la ventana anterior.
“El año pasado trajimos 7 u 8 jugadores de primer nivel. Nos criticaron por traer a Costa y hoy es el mejor central del país. Trajimos a Paredes”, enumeró, aludiendo a la llegada del mediocampista campeón del mundo y del marcador central uruguayo que se consolidó en la zaga. Para el presidente, la clave pasa por consolidar una base competitiva antes que incorporar por impulso.
- Sin refuerzos cerrados para el inicio del torneo.
- Negociaciones complicadas por Ángel Romero y Kevin Serna.
- Valoración de incorporaciones anteriores como Leandro Paredes y el defensor Costa.
Críticas a la herencia y defensa del “orden” económico
Riquelme también se tomó un tramo de la entrevista para cuestionar con dureza a la conducción anterior, encabezada por Daniel Angelici. Señaló que, pese a las ventas millonarias tras la final de la Copa Libertadores 2018 en Madrid, el club fue entregado con compromisos pendientes.
“Los señores que estaban antes nos dejaron un club con deuda. De la final de Madrid se vendió a Nández, Barrios, Benedetto y Balerdi y nos dieron el club con deuda”, disparó. Como contracara, afirmó que su regreso a la institución tuvo como objetivo principal “poner orden” y garantizar una administración responsable de los recursos.
“Nunca voy a usar al club para otra cosa”, aseguró Riquelme, al reafirmar que su prioridad es sostener un Boca equilibrado en lo económico y competitivo en lo deportivo.
En este contexto, la presión por volver a dar “ese pasito” que menciona el dirigente convive con la promesa de cuidar las cuentas de la institución. La nueva temporada se presenta así como una prueba de fuego para el proyecto Riquelme: la exigencia de títulos y la demanda de refuerzos conviven con un discurso que apuesta por el orden y la paciencia.

