Un operativo inusual en pleno centro bonaerense

NewsITe
Un ejemplar de aguará guazú, una de las especies más emblemáticas y amenazadas de la fauna argentina, fue rescatado tras deambular durante varios días por el casco urbano de Chivilcoy, en la provincia de Buenos Aires. Vecinos alertaron a las autoridades al verlo desorientado y presuntamente atropellado por una camioneta en las inmediaciones del club Huracán.
Según indicaron medios locales, el animal había sido visto en distintas zonas de la ciudad, lo que generó preocupación tanto por su estado de salud como por el riesgo de accidentes viales. El aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) está catalogado a nivel nacional como especie amenazada, por lo que cada aparición fuera de su ambiente natural enciende señales de alarma entre especialistas y organismos ambientales.
Cómo fue el operativo de rescate nocturno
Tras el llamado de los vecinos, se activaron los protocolos de emergencia y se montó un operativo conjunto del que participaron efectivos de la Policía, personal de Defensa Civil y agentes de la Dirección de CAZMA. El procedimiento comenzó el domingo alrededor de las 23 y se extendió hasta las 4 de la mañana del lunes, en un trabajo que combinó tareas de localización, contención y asistencia veterinaria.
Una vez capturado de forma controlada, el aguará guazú fue sometido a una revisión clínica para comprobar la posible gravedad del hecho de tránsito que habrían reportado testigos. Los profesionales constataron que no presentaba fracturas ni lesiones visibles de importancia, por lo que se consideró que estaba en condiciones de ser reubicado.
Finalmente, las autoridades resolvieron trasladarlo a una zona de monte, alejada del centro urbano, con el objetivo de minimizar el contacto con las personas y posibilitar su reinserción en un ambiente más cercano a su hábitat natural. Aunque aún se intenta determinar cómo llegó hasta el casco urbano de Chivilcoy, especialistas señalan que los cambios en el paisaje rural favorecen este tipo de desplazamientos.
El aguará guazú: un símbolo de los pastizales
El aguará guazú, cuyo nombre en guaraní significa “zorro grande”, es el cánido más grande de Sudamérica y un habitante típico de pastizales, bañados y esteros del centro y norte del país. También es conocido como lobo de crin o potrillo, y se caracteriza por sus largas patas, su pelaje rojizo y una melena erizada a lo largo del lomo.
- Es una especie omnívora: consume frutos, pequeños vertebrados, insectos y otros recursos del entorno.
- Para pueblos originarios como tobas y mocovíes, tiene un fuerte valor simbólico y espiritual.
- Su presencia se asocia a ambientes relativamente bien conservados, por su sensibilidad a las alteraciones del paisaje.
- Actualmente habita en Corrientes, Formosa, Chaco, norte de Santa Fe y Córdoba, este de Santiago del Estero, sur de Misiones y, con registros crecientes, en la provincia de Buenos Aires.
Amenazas y recomendaciones ante un avistaje
Especialistas en fauna silvestre advierten que la principal amenaza para el aguará guazú en Argentina es la pérdida y fragmentación de su hábitat, producto del avance de la frontera agropecuaria, los desmontes y la modificación de humedales. A esto se suman el comercio ilegal, su captura como mascota, los atropellamientos en rutas y la caza furtiva.
Ante el hallazgo de un aguará guazú u otro animal silvestre, se recomienda no intentar capturarlo ni alimentarlo y dar aviso inmediato a las autoridades competentes para garantizar un rescate adecuado.
El caso de Chivilcoy vuelve a poner en agenda la convivencia entre las ciudades y la fauna nativa, así como la necesidad de reforzar campañas de educación ambiental. Para los especialistas, cada rescate exitoso es una oportunidad para recordar el rol ecológico del aguará guazú y la importancia de conservar los ambientes naturales que permiten su supervivencia a largo plazo.

