El oficialismo busca destrabar la polémica por las licencias médicas

En medio de una carrera contra reloj en el Congreso, el Gobierno nacional y La Libertad Avanza trabajan contrarreloj para evitar cambios de último momento en el proyecto de reforma laboral y, al mismo tiempo, desactivar la fuerte polémica generada por el nuevo esquema de licencias por enfermedad o accidente no laboral.
La estrategia del oficialismo es clara: sostener el texto ya aprobado en el Senado para impedir que la iniciativa vuelva a la Cámara alta y, en su lugar, impulsar una ley complementaria específica que garantice el pago del 100% del sueldo a los trabajadores con enfermedades graves, tal como ocurre en el régimen vigente.
El objetivo político de máxima es que el presidente Javier Milei pueda inaugurar el 1 de marzo las sesiones ordinarias del Congreso con la reforma laboral y el nuevo Régimen Penal Juvenil ya convertidos en ley. Cualquier modificación sustancial en Diputados obligaría a que el proyecto retorne al Senado, lo que pondría en riesgo ese cronograma.
El artículo en disputa y la búsqueda de una salida negociada
El punto de conflicto es la modificación del artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo. El texto de la reforma laboral establece que, frente a una enfermedad o accidente no vinculado con el trabajo, el trabajador cobrará el 50% de su salario una vez transcurridos tres meses de licencia, o el 75% si tiene personas a cargo. La redacción no contempla de manera explícita los casos de enfermedades graves, lo que generó críticas de la oposición dialoguista y de especialistas en derecho laboral.
Frente a este escenario, el Gobierno busca convencer a los bloques aliados —principalmente UCR, PRO y Unidos— de aprobar una ley complementaria que precise la situación de las enfermedades graves y asegure el pago del 100% del sueldo mediante requisitos adicionales, como la presentación de certificados médicos “fehacientes” o la intervención de juntas médicas.
Negociaciones contrarreloj en el Congreso
Durante el fin de semana, la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, mantuvo conversaciones con el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y con la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzábal, para encontrar una fórmula que permita introducir esta salvaguarda sin alterar el corazón del proyecto principal.
En declaraciones televisivas, Bullrich confirmó que “se está trabajando” para incorporar una solución durante el debate en Diputados, pero sin que esto implique que la reforma deba regresar al Senado para una nueva ratificación. La clave será el consenso con los bloques dialoguistas, que acompañan la reforma en general pero reclaman garantías para evitar una pérdida abrupta de derechos en materia de licencias médicas.
Calendario clave y posibles escenarios
- Este miércoles al mediodía debería quedar cerrado el acuerdo político entre el oficialismo y los bloques aliados.
- A las 14 está prevista la reunión plenaria de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto en Diputados.
- Tras una ronda de consultas de aproximadamente tres horas, se buscará emitir dictamen para tratar el proyecto en el recinto el jueves.
- Si no hay acuerdo para avanzar con una ley complementaria, el oficialismo se vería forzado a modificar directamente el texto en Diputados, enviarlo de inmediato al Senado y aspirar a una sesión de ratificación hacia el 27 de este mes.
Fuentes parlamentarias reconocen que el Gobierno apuesta a una “solución quirúrgica” que despeje la controversia por las licencias sin reabrir toda la discusión de la reforma laboral.
En este marco, la discusión sobre las licencias médicas se convirtió en uno de los ejes más sensibles del debate laboral, dado que impacta directamente en la protección del salario frente a enfermedades prolongadas. De la ingeniería legislativa que logre el oficialismo en las próximas horas dependerá no solo el futuro de este artículo, sino también el calendario político que el Gobierno se propuso para el inicio de las sesiones ordinarias.

