Randazzo declaró como testigo y habló de Cristina y los subsidios

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El exministro del Interior y Transporte Florencio Randazzo declaró este martes ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal (TOCF) Nº 7 en el marco de la denominada Causa Cuadernos. Citado como testigo, el exfuncionario kirchnerista brindó precisiones sobre el esquema de subsidios al transporte, el proceso de renovación ferroviaria y, especialmente, sobre su vínculo político con la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Randazzo relató que su llegada a la órbita del transporte fue consecuencia de una “decisión política” de la exmandataria de fusionar el Ministerio del Interior con la entonces Secretaría de Transporte, medida que, según explicó, apuntó a “darle mayor jerarquía” al área tras la Tragedia de Once de 2012, en la que murieron 52 personas en un tren de la línea Sarmiento.
El exministro describió que asumió “en un momento crítico” y que debió hacerse cargo de una “situación compleja” marcada por años de deterioro del sistema ferroviario. “Los ferrocarriles explican parte de las tragedias argentinas”, señaló ante los jueces, aunque aclaró que sería “injusto” atribuir la responsabilidad únicamente a los funcionarios de ese momento, porque el retroceso venía “de mucho antes”.
En su exposición, Randazzo reconstruyó el proceso de concesión de los trenes en la década del 90, al que calificó como “bastante complejo”, ya que las empresas privadas recibían la explotación del servicio con subsidios ya contemplados y la obligación de continuar prestando el servicio aun cuando el Estado se demorara en los aportes. Con el paso del tiempo, afirmó, los subsidios se volvieron “desordenados” y crecieron al ritmo del congelamiento tarifario, llegando a cubrir, según indicó, hasta el 90% del valor del boleto.
Subsidios, relación con Cristina y distancia con otros funcionarios
Randazzo sostuvo que durante su gestión se buscó ordenar ese esquema mediante criterios objetivos para actualizar los subsidios, vinculándolos a la evolución de distintos componentes de costos, como materiales, energía, salarios del personal y mantenimiento de la infraestructura. Antes de esos cambios, aseguró, existía “un margen de discrecionalidad importante” en la asignación de los fondos.
El exfuncionario remarcó en varias oportunidades el rol de Cristina Fernández de Kirchner en el impulso a las políticas de inversión en el sistema ferroviario. “Estuvo involucrada de manera directa con los cambios”, afirmó, y agregó que hubiera sido “imposible” concretar la compra de 1.140 coches, la renovación de vías y la incorporación de nueva tecnología “sin el apoyo político de la Presidenta”.
En cuanto a su vínculo con otros integrantes del gabinete, Randazzo describió una relación limitada con figuras claves del área de infraestructura, como el exministro de Planificación Julio De Vido y los exsecretarios de Transporte Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi. Según relató, su trato con ellos fue “acotado” o directamente inexistente. “Mi relación era directa con la Presidenta”, enfatizó, marcando distancia con los funcionarios que se encuentran más comprometidos en la investigación judicial.
- Sostuvo que nunca recibió instrucciones políticas para favorecer a empresas privadas en las concesiones.
- Aseguró que tuvo “libertad” para avanzar en medidas orientadas a la transparencia y el control del sistema.
“Siempre tuve libertad para llevar adelante la gestión y darle transparencia. Siempre me sentí apoyado por la Presidenta en todo lo que llevé adelante”, declaró Randazzo ante el tribunal.
La declaración del exministro se suma al extenso listado de testimonios que el TOCF Nº 7 viene recopilando en el marco de la Causa Cuadernos, una de las investigaciones de mayor impacto político de los últimos años, en la que se analizan supuestos hechos de corrupción vinculados a la obra pública y al financiamiento de la política durante los gobiernos kirchneristas.

