Ramallo: vecinos de la zona arenera denuncian abandono y falta de controles municipales

Aseguran que realizaron numerosos pedidos al Municipio y advierten que la situación “se volvió insostenible”.

Un grupo de vecinos de la ciudad de Ramallo volvió a alzar la voz ante una situación que aseguran se ha vuelto insostenible: el permanente tránsito de camiones cargados con arena, la falta de controles, el deterioro de las calles y la ausencia de respuestas concretas por parte del Municipio. A través de una carta de lectores, manifestaron su malestar y apuntaron directamente contra la gestión del intendente Mauro Poletti, a la que acusan de desatender un reclamo que lleva años sin solución.

Según relatan, a toda hora del día —y también durante la noche— circulan camiones “rebalsados de arena” y a alta velocidad, generando densas nubes de polvo que dificultan la respiración, afectan a niños y adultos mayores, y convierten la vida cotidiana en un problema permanente. A esto se suma el progresivo deterioro de las calles de la zona, que no reciben mantenimiento pese al intenso tránsito pesado.

Uno de los puntos más cuestionados es la suspensión del servicio de regador municipal, una herramienta clave para mitigar la polvareda. Vecinos aseguran que el servicio fue interrumpido por falta de pago a proveedores, lo que dejó a la zona sin el único paliativo que aliviaba parcialmente la situación. “El polvo entra a las casas, se posa sobre los muebles, afecta la salud y nadie da explicaciones”, expresaron.

Además, denuncian la ausencia de controles de peso sobre los camiones que ingresan y egresan de la arenera, lo que no solo agrava el deterioro de las calles, sino que incrementa el riesgo de accidentes. Afirman que no existen inspecciones regulares ni sanciones visibles, lo que alienta a que la actividad continúe sin ningún tipo de límite ni responsabilidad.

En la carta, los vecinos remarcan que realizaron numerosos reclamos formales e informales, pero que ninguno se tradujo en soluciones concretas. “Nos cansamos de pedir y de esperar. Siempre prometen, pero los hechos no llegan”, señalan. La falta de obras en la zona, sumada a la ausencia de controles y servicios básicos, refuerza la sensación de abandono que describen.

El malestar es tal que los residentes advierten que, de no obtener una respuesta inmediata, podrían tomar medidas por su cuenta para intentar frenar la problemática. “Si llegamos hasta acá fue porque a nadie le importó. Queremos ser escuchados y que lo resuelvan ya”, expresaron, dejando en claro que la paciencia se agotó.

El reclamo de los vecinos de la zona de la arenera vuelve a poner en foco las falencias de una gestión municipal que, según los vecinos, prioriza otras zonas del distrito mientras deja desprotegidos a quienes conviven a diario con una actividad que, sin controles ni obras, se transformó en un problema de salud, seguridad y calidad de vida.

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