
Un grupo de alumnos de quinto año de la Escuela Secundaria N° 7 de El Paraíso logró convertir en realidad una propuesta que nació dentro del aula y terminó transformándose en ordenanza municipal. A través del programa “Concejales por un Día”, los jóvenes impulsaron un proyecto que busca garantizar el acceso libre, gratuito y seguro al agua potable en todo el partido de Ramallo.
La iniciativa surgió a partir de una necesidad concreta en su comunidad. Los estudiantes advirtieron que el bebedero de la plaza del pueblo no funcionaba correctamente y decidieron hacer algo al respecto. “Todo empezó porque en la plaza el bebedero no funcionaba bien y los chicos querían tener agua cuando iban a jugar. Lo hablamos en la escuela y lo transformamos en un proyecto”, contó Eugenia Bello, una de las impulsoras de la propuesta.
Acompañados por la profesora Marina Hattemer, del área de Introducción a la Química, los alumnos investigaron sobre la calidad y disponibilidad del agua potable, el impacto ambiental del uso excesivo de plásticos y las normativas vigentes sobre el tema. Con esa base, redactaron una propuesta que luego fue elevada al Concejo Deliberante de Ramallo, donde obtuvo el respaldo unánime de los concejales y fue convertida en ordenanza.
La nueva normativa adhiere a la Ley Provincial 15.439/23, que establece el derecho al acceso gratuito al agua potable en toda la provincia de Buenos Aires. En consecuencia, el municipio deberá garantizar el funcionamiento adecuado de los bebederos en plazas, paseos públicos y dependencias municipales. Además, los bares, restaurantes y locales gastronómicos estarán obligados a ofrecer agua potable sin costo a sus clientes, en línea con las políticas de salud pública y sustentabilidad ambiental.
La experiencia de los jóvenes de El Paraíso fue celebrada tanto por la comunidad educativa como por los integrantes del Concejo Deliberante. El proyecto, más allá de su valor normativo, representa un ejemplo de participación ciudadana y compromiso ambiental, demostrando cómo la educación puede convertirse en motor de cambio social.
“Fue una experiencia muy linda, nos felicitaron todos y nos sentimos muy contentos de haber participado. Ojalá pronto se pueda ver reflejado en la comunidad”, expresó Eugenia, quien junto a sus compañeros vivió la emoción de ver su propuesta convertida en política pública.
Desde la escuela destacaron la importancia del trabajo interdisciplinario y la oportunidad que brinda el programa “Concejales por un Día” para que los jóvenes comprendan de cerca el funcionamiento de las instituciones democráticas. “Es fundamental que los estudiantes puedan ser protagonistas, que vean que sus ideas pueden transformar la realidad”, subrayaron las docentes.

