Graves incidentes en liceos franceses tras una semana de protestas

NewsITe
Las movilizaciones estudiantiles en Francia derivaron en una nueva noche de tensión y violencia. Según informó el Ministerio de Educación francés, al menos 40 personas fueron detenidas y 31 resultaron heridas en los choques registrados el martes por la noche entre alumnos de secundaria, personal docente y fuerzas de seguridad, continuando así con la escalada de incidentes que ya había dejado 164 detenidos y cerca de 20 heridos el lunes.
Los focos de conflicto más fuertes se observaron frente al instituto Le Corbusier de Aubervilliers y al instituto Jean-Jaurès de Montreuil, en el departamento de Seine-Saint-Denis, en la periferia de París. Allí, los estudiantes denunciaron falta de recursos, condiciones de estudio deficitarias y un trato desigual respecto de los establecimientos ubicados en la capital francesa, rechazando además lo que definen como una “manipulación política” del conflicto.
De acuerdo con cifras oficiales, el martes se registraron acciones y bloqueos en casi 410 escuelas de todo el país, lo que representa más del 11% de los institutos públicos y privados de Francia. La federación nacional de estudiantes había convocado una jornada de movilización coincidente con la huelga general del sector público, tras una semana de protestas y cortes intermitentes en los suburbios de París.
El Ministerio de Educación reportó 45 bloqueos totales y 46 intentos de bloqueo en liceos. En muchos de ellos, grupos de adolescentes levantaron barricadas con contenedores de basura a los que prendieron fuego, y arrojaron proyectiles contra la Policía, que respondió con gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.
Reclamos por condiciones de estudio y respuesta política
Las protestas, que se iniciaron en la región de Isla de Francia y se extendieron luego a otras ciudades, apuntan a una serie de demandas vinculadas a la vida escolar cotidiana. Entre los reclamos se destacan la revisión de los horarios, la reducción del tamaño de las clases, la designación de más docentes y la mejora de la infraestructura, en particular frente a las recientes olas de calor que dejaron aulas sobrecalentadas.
En el instituto Lamartine de París, cerca de 80 alumnos se manifestaron con pancartas que expresaban su malestar: “Más horas de clase que de sueño” y “De 8:00 a 18:00, ¿somos alumnos o estamos detenidos?”. Esas consignas se convirtieron en símbolo del hartazgo de una parte del alumnado frente a lo que consideran una sobrecarga académica sin condiciones adecuadas.
- Más de 400 escuelas afectadas por bloqueos totales o parciales.
- Demandas por horarios, cantidad de alumnos por aula y falta de docentes.
- Hechos de violencia con incendios, lanzamiento de proyectiles y destrozos urbanos.
- Reacción del gobierno central y autoridades regionales, con críticas a sectores de la oposición.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, repudió la violencia en las inmediaciones de las escuelas y advirtió que “nada justifica poner en peligro a los estudiantes, al personal o a los agentes de policía”. Al mismo tiempo, cuestionó los llamados de la fuerza política de izquierda La Francia Insumisa (LFI) para extender el movimiento, a los que calificó de “irresponsables”, aunque reconoció que las dificultades de los liceos “deben ser escuchadas y abordadas”.
Preocupación por vandalismo y llamados a la calma
Las autoridades regionales también manifestaron su preocupación por el avance de los episodios de vandalismo. La presidenta de la región de Île-de-France, Valérie Pécresse, pidió calma y denunció una campaña en redes sociales atribuida a LFI que, según afirmó, incita a “destrozar tu instituto” a través de desafíos en TikTok.
Pécresse informó que ya se verificaron daños en al menos 15 liceos y estimó el costo de las reparaciones en alrededor de 200.000 euros. Además de los bloqueos escolares, se reportaron destrozos en marquesinas de colectivos y paneles publicitarios, así como el lanzamiento de botellas, adoquines y otros objetos contra las fuerzas de seguridad.
“Fuegos artificiales, incendios, violencia cerca de las escuelas secundarias: nada justifica poner en peligro a los estudiantes, al personal o a los agentes de policía”, señaló el primer ministro Sébastien Lecornu en la red X.
Mientras las negociaciones entre sindicatos, estudiantes y autoridades educativas continúan, el gobierno francés busca contener la escalada del conflicto en las aulas y en las calles, en un escenario donde conviven legítimos reclamos por mejores condiciones de estudio con un creciente clima de tensión política y social.

