Producción de acero crece, pero presionan importaciones chinas

El acero repunta, pero la industria local sigue bajo presión

Producción de acero en la industria argentina

NewsITe

La producción de acero crudo mostró señales de recuperación en mayo, aunque el sector metalúrgico argentino continúa condicionado por el avance de las importaciones, en especial las de origen chino. Según datos difundidos por la Cámara Argentina del Acero, el mes pasado se produjeron 399.400 toneladas de acero crudo, lo que representa un aumento del 6,3% frente a abril y del 14% en comparación con mayo de 2023.

En el acumulado de los primeros cinco meses del año, la producción de acero crudo registra un incremento del 10,2% interanual, reflejando una mejora gradual en la actividad, impulsada principalmente por algunos sectores específicos de la economía real.

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En el caso de los laminados —tanto planos como no planos— la situación es más dispar. En mayo se alcanzaron 325.900 toneladas, con una suba del 27,6% respecto de abril, pero con una baja del 1,8% en la comparación interanual. Si se analizan los primeros cinco meses del año frente al mismo período del año pasado, la producción de laminados muestra una caída del 11,4%, lo que evidencia que la recuperación aún no es homogénea en toda la cadena siderúrgica.

Sectores que impulsan y los que se rezagan

La dinámica sectorial continúa siendo heterogénea. La energía, especialmente a partir del desarrollo de Vaca Muerta, y el complejo agroindustrial se mantienen como los principales motores de la demanda de acero en el país. Proyectos vinculados a la infraestructura energética, al transporte y al almacenamiento, junto con la compra de maquinaria e insumos para el campo, sostienen parte del nivel de actividad del sector.

En contraste, la construcción sigue enfocada mayormente en obras privadas en etapas iniciales, que requieren un menor volumen de acero. Por su parte, la industria automotriz combina un buen desempeño en ventas internas con una producción nacional afectada por la creciente presencia de vehículos importados, lo que reduce la demanda de piezas y componentes fabricados localmente.

Importaciones chinas y presión sobre la competitividad

El escenario se ve agravado por el aumento de las importaciones, en particular desde China y, según advierten desde el sector, en condiciones de comercio subsidiado. Este ingreso de productos extranjeros se da en un contexto marcado por una estructura tributaria pesada en los tres niveles de gobierno —nación, provincias y municipios—, que encarece la producción y desincentiva la agregación de valor local.

De acuerdo con los últimos datos del INDEC correspondientes a abril, China fue el principal país de origen de las importaciones argentinas, con una participación del 22% del total. Entre los rubros más relevantes se destacan la maquinaria y el material eléctrico, por unos US$ 571 millones; los productos químicos, por US$ 187 millones; y los automóviles y autopartes, por US$ 184 millones. Esta competencia externa golpea de manera directa a la industria nacional, que enfrenta costos más altos y menores márgenes para sostener la producción y el empleo.

Empresarios del sector advierten que, sin cambios en la política tributaria y comercial, la recuperación de la producción de acero podría verse limitada y no traducirse en un crecimiento sostenido de la industria local.

En este marco, el desafío para los próximos meses será consolidar la mejora en la producción de acero crudo, revertir la caída en los laminados y avanzar en medidas que equilibren la competencia con las importaciones, promoviendo al mismo tiempo la inversión y la generación de valor agregado en el país.

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