Prepagas: crece la morosidad y cada vez más afiliados buscan planes más económicos en San Nicolás

El aumento sostenido de las cuotas empuja a muchos usuarios a cambiar de cobertura, volver a la obra social o directamente quedarse sin medicina privada. En San Nicolás, asesores comerciales advierten un incremento de la morosidad y de las bajas durante el primer semestre.

Foto ilustrativa de El Cronista

La medicina prepaga atraviesa un escenario de ajuste que ya se refleja en los hábitos de los afiliados. Aunque el sistema mantiene una cantidad importante de usuarios, cada vez son más quienes buscan reducir el costo mensual cambiando a planes de menor cobertura, solicitando descuentos o directamente dando de baja el servicio.

Un relevamiento nacional realizado entre afiliados activos mostró que el 57,6% ya cambió a un plan más económico durante el último año o analizó seriamente hacerlo. Además, casi la mitad considera probable abandonar la prepaga en los próximos seis meses, mientras que el 62% de quienes dejaron el sistema privado en el último año hoy depende exclusivamente de la salud pública. El principal motivo detrás de esa decisión es la pérdida del poder adquisitivo, sumada a cambios en la situación laboral.

En San Nicolás, esa tendencia también comenzó a sentirse. Asesores comerciales consultados por EL NORTE coinciden en que durante el primer semestre crecieron tanto la morosidad como las consultas para reducir el valor de las cuotas.

El monotributista, entre los más afectados

Verónica, asesora comercial de una empresa de medicina prepaga, explicó que el aumento de las bajas se hizo más evidente entre enero y junio. “Lo que sí se ve es que el índice subió mucho de enero a junio en cuanto a lo que es bajas por una cuestión de morosidad”, señaló.

Según indicó, quienes trabajan en relación de dependencia suelen optar por regresar a la obra social sindical correspondiente a su convenio cuando ya no pueden afrontar la diferencia que exige la prepaga. En cambio, sostuvo que el impacto es mayor entre los monotributistas y trabajadores independientes, quienes deben afrontar prácticamente la totalidad de la cuota de su bolsillo.

“El monotributista directamente ha dado la baja porque no puede pagar. Las cuotas son elevadas y depende mucho del rango de edad. La idea siempre es ofrecer promociones para que puedan quedarse”, explicó. Cuando finalmente abandonan la cobertura privada, muchos optan por pagar consultas particulares únicamente cuando las necesitan o recurren al hospital público.

La asesora indicó además que, de acuerdo con la información compartida internamente entre los equipos comerciales, la morosidad ronda actualmente entre el 15% y el 17% en su empresa.

Más pedidos para bajar de plan

Leonardo, otro asesor comercial de San Nicolás, describió una situación similar. Según explicó, el problema suele aparecer cuando finalizan las bonificaciones promocionales con las que muchos afiliados ingresan al sistema. “Cuando se terminan esos descuentos vuelven a consultar si hay alguna posibilidad de reducir la cuota. Si no existe esa opción, muchos deciden cambiar de plan o directamente darse de baja”, afirmó.

El asesor señaló que esa situación se repite con frecuencia entre las personas que incorpora cada mes y aseguró que otros colegas del sector observan el mismo comportamiento. En muchos casos, agregó, los afiliados terminan migrando hacia obras sociales o coberturas de menor costo para poder sostener algún tipo de protección médica.

Un servicio que sigue siendo prioritario, pero cada vez más difícil de sostener

Pese a este escenario, la medicina prepaga continúa ocupando un lugar importante dentro del presupuesto familiar. En Argentina alrededor de 6,8 millones de personas, equivalentes a cerca del 15% de la población, cuentan con este tipo de cobertura privada.

Gran parte de esos usuarios accede mediante la derivación de aportes de trabajadores registrados, mientras que otro segmento paga la cuota completa de manera particular. Precisamente este último grupo aparece como el más expuesto a los aumentos de precios y a las dificultades para sostener la cobertura.

Los incrementos tampoco se detuvieron durante este año. De acuerdo con un informe actualizado de MiObraSocial, las cuotas acumularon subas mensuales durante todo 2026 y en agosto registran un aumento promedio del 1,9%. En términos acumulados, entre enero y agosto el alza alcanza aproximadamente el 23,1%, producto de ocho incrementos consecutivos.

Hoy, los planes individuales parten de aproximadamente $109.000 mensuales, mientras que las opciones de mayor cobertura superan los $270.000 por persona. No obstante, el mercado también ofrece alternativas más accesibles: es posible encontrar planes desde alrededor de $80.000 mensuales, principalmente en prepagas de bajo costo o en opciones con sistema de copagos.

En ese contexto, los asesores coinciden en que la principal estrategia de las empresas ya no pasa únicamente por incorporar nuevos afiliados. El desafío también consiste en retener a quienes todavía hacen un esfuerzo por mantener la cobertura antes de resignarla definitivamente.

La presión también se traslada al sistema público

La reducción de afiliados en el sistema privado también se refleja en la demanda sobre los hospitales públicos. De acuerdo con información aportada por el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, los egresos registrados en los hospitales bonaerenses durante 2025 crecieron un 12% respecto de 2023, una variación que la cartera sanitaria vincula, entre otros factores, a la migración de pacientes desde las prepagas y las obras sociales.

Ya en mayo, desde el ministerio indicaron a EL NORTE que el fenómeno también alcanza al hospital San Felipe de San Nicolás y al resto de los efectores públicos de la provincia. En ese momento señalaron además que cerca del 50% de las atenciones del sistema público correspondía a personas con obra social o medicina prepaga, un dato que, según la cartera sanitaria, refleja las dificultades de parte de esas coberturas para absorber la demanda de sus afiliados.

Ese escenario coincide con un informe elaborado por el Instituto Argentina Grande (IAG) a partir de datos del Indec, según el cual unas 742.000 personas dejaron de tener cobertura de salud privada entre el segundo trimestre de 2023 y el mismo período de 2025. Como consecuencia, la población que depende exclusivamente del sistema público pasó de 9,55 millones a 10,29 millones de personas.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -