La fuerza del agua obligó a cerrar preventivamente el circuito de la Garganta del Diablo.

Por la mañana de este domingo se vivió un fenómeno poco habitual en las Cataratas del Iguazú.
Miles de litro de agua del río Iguazú hizo que una cantidad de agua impresionante se desplomara con una intensidad superior a lo habitual.
Según el monitoreo hidrológico del río Iguazú, a las 8 de la mañana se registró un caudal de 7.500.000 litros de agua por segundo cayendo por los distintos saltos del atractivo turístico. Esta cifra representa aproximadamente cinco veces más que el valor normal, lo que permite observar a las Cataratas en una de sus postales más imponentes.
De igual manera, los cientos de turistas que se acercaron al lugar para disfrutar del paisaje pudieron apreciarlo y recorrer los distintos puntos, como los circuitos Superior, Inferior, Sendero Verde y Sendero Macuco.

