Washington suspendió su ofensiva aérea y Teherán también detuvo sus ataques de represalia tras casi cinco meses de guerra. La pausa militar reavivó las posibilidades de una nueva negociación, aunque la tensión continúa en torno al estrecho de Ormuz.

Estados Unidos suspendió sus operaciones aéreas contra Irán e Irán también interrumpió sus ataques de respuesta, en una pausa que llegó tras casi cinco meses de enfrentamientos. La decisión redujo la intensidad del conflicto y volvió a abrir la puerta a una posible reanudación de las negociaciones entre ambos países.
La interrupción de los bombardeos se produjo luego de semanas de combates relacionados con el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el comercio mundial de hidrocarburos. Según medios estadounidenses, la decisión de Washington estuvo vinculada, entre otros factores, a la disminución de municiones y de interceptores Patriot disponibles.
La pausa alcanzó a ambos bandos
Después de que Estados Unidos detuviera sus ataques, Irán también suspendió las operaciones de represalia que había lanzado contra varios países aliados de Washington durante los últimos días.
El portavoz militar iraní, Mohamad Akraminia, explicó la medida y aseguró: “Las dos últimas noches, los estadounidenses detuvieron sus ataques. Como nuestra estrategia está esencialmente basada en la respuesta, también hemos interrumpido nuestras operaciones”.
Sin embargo, el funcionario advirtió que la tregua podría romperse si Estados Unidos decide retomar la ofensiva aérea. “Si los estadounidenses insisten en continuar la guerra, particularmente a través de ataques aéreos, el conflicto se extenderá aún más”, afirmó.
El estrecho de Ormuz mantiene la tensión regional
Pese a la disminución de las operaciones militares, el estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales focos de conflicto. Tras la reanudación de las hostilidades, Irán volvió a cerrar ese paso marítimo y, según la televisión estatal iraní, seis embarcaciones fueron detenidas en las últimas 24 horas cuando intentaban atravesarlo.
La escalada se produjo después de que ambos países retomaran los enfrentamientos pese al alto el fuego firmado en abril y al protocolo de acuerdo alcanzado en junio, que buscaba avanzar hacia una solución negociada.
Trump optó por frenar una nueva ofensiva
De acuerdo con CNN, las operaciones militares estadounidenses permanecen “en pausa”, mientras que The New York Times informó que los planes para ampliar la campaña quedaron congelados por la reducción de recursos militares y el análisis de una salida diplomática.
En la misma línea, Axios señaló que el Departamento de Defensa había propuesto al presidente Donald Trump una nueva jornada de ataques, pero el mandatario decidió no autorizarla para priorizar la vía diplomática.
Al mismo tiempo, el vicepresidente JD Vance y el general Dan Caine expresaron durante una reunión en la Casa Blanca su preocupación por una eventual escalada del conflicto y por el impacto que podría tener tanto en Medio Oriente como en la economía mundial.
Aunque la pausa redujo la intensidad de los combates, el escenario sigue siendo inestable. Los rebeldes hutíes de Yemen anunciaron nuevos ataques contra instalaciones de la petrolera saudita Aramco, mientras persiste la incertidumbre sobre si este alto en las operaciones marcará el inicio de una nueva etapa de negociaciones o será solo una tregua temporal antes de una nueva escalada.

