Posteos en Instagram reavivan el malestar en River tras la eliminación

NewsITe
La dolorosa eliminación de River Plate ante Independiente Santa Fe por la Copa Sudamericana abrió un nuevo capítulo de tensión puertas adentro del club. A las críticas deportivas y el clima de protesta de los hinchas se sumó una fuerte polémica por las publicaciones en redes sociales de Matías Galarza Fonda y Kendry Páez, dos futbolistas que hoy se encuentran al margen del plantel profesional, pero que aún mantienen vínculo contractual con la institución de Núñez.
Según pudo saber Noticias Argentinas, ambos jugadores transitan un escenario de salida: el paraguayo busca acordar su partida definitiva, mientras que el ecuatoriano espera la resolución de su futuro, ligado al Chelsea, dueño de su pase. Sin embargo, sus posteos en Instagram llegaron en la madrugada posterior a la caída por penales y fueron interpretados por gran parte del mundo River como una provocación en un momento especialmente sensible.
El caso de Galarza fue el primero en encender las alarmas. El mediocampista publicó un “TBT” acompañado por emojis y dos fotos suyas ejecutando un penal ante Manuel Neuer en el último Mundial. La publicación apareció apenas horas después de que River quedara eliminado tras una extensa definición desde los doce pasos ante Santa Fe en el Monumental, serie en la que el equipo perdió 8-7 pese a las tres atajadas de Santiago Beltrán.
El timing del posteo fue leído por muchos hinchas como una falta de tacto y profesionalismo, más aún si se considera la apuesta económica que hizo River por el paraguayo. El club compró el 70% de su ficha a Talleres por unos 3,5 millones de dólares, en el marco de una negociación mayor que incluyó a Juan Carlos Portillo, y le firmó contrato hasta diciembre de 2028. Pese a esas expectativas, su ciclo en Núñez nunca terminó de despegar y fue cedido a préstamo al Atlanta United de la MLS.
Galarza, cerca de Olimpia, y el caso particular de Kendry Páez
Tras su regreso del préstamo y un destacado Mundial con la selección paraguaya, la dirigencia y el cuerpo técnico encabezado por Eduardo Coudet resolvieron marginarlo del plantel profesional. Desde entonces, Galarza se entrena con el grupo de jugadores apartados en el predio de Cantilo y actualmente se encuentra en Paraguay por motivos personales, mientras Olimpia negocia un préstamo por 18 meses con obligación de compra supeditada al cumplimiento de objetivos deportivos. Hasta que la operación se cierre, el jugador sigue siendo patrimonio de River.
En paralelo, la situación de Kendry Páez ofrece matices propios. La joven promesa ecuatoriana llegó a Núñez cedido por Chelsea, que buscaba darle minutos y rodaje en el fútbol sudamericano. El préstamo estaba pactado hasta junio de 2027, pero River resolvió interrumpirlo de manera anticipada ante la falta de adaptación y el escaso impacto deportivo. Ahora, la institución aguarda que el club inglés defina un nuevo destino para el futbolista y complete los trámites administrativos para finalizar la cesión.
Pocas horas después del posteo de Galarza, Páez subió a su historia de Instagram una imagen negra con un solo emoji de gesto incómodo o sonrisa forzada (😬), publicación que luego eliminó. Aunque en ningún momento mencionó a River ni habló explícitamente de la derrota, el horario y el contexto llevaron a que muchos hinchas asumieran el mensaje como una reacción a la caída en la Sudamericana.
Malestar en la dirigencia y debate sobre profesionalismo
Ni Galarza ni Páez se refirieron de manera directa a la eliminación, pero el efecto de sus publicaciones trascendió las redes. En el club se remarca que ambos continúan utilizando las instalaciones de entrenamiento y conservan vínculos formales con River, que en su momento apostó fuerte por ellos desde lo deportivo y lo económico. Esa combinación, sumada al clima caldeado por el inminente final del ciclo de Coudet, alimentó la sensación de descontento e irresponsabilidad profesional.
En los foros y redes de hinchas se instaló el debate sobre los límites de la exposición en redes sociales de los futbolistas y la necesidad de mayor cuidado en los mensajes cuando todavía representan a una institución. Mientras se avanza en las negociaciones para resolver el futuro de ambos jugadores, el episodio deja en evidencia cómo una simple historia de Instagram puede convertirse en un conflicto de alto impacto en un club grande, especialmente después de una eliminación dolorosa.
Las publicaciones de Galarza y Páez, sin referencias explícitas a River, bastaron para encender la indignación de una parte de la hinchada en una noche marcada por la frustración deportiva y la incertidumbre sobre el futuro del plantel.
Por ahora, ninguno de los futbolistas hizo aclaraciones públicas sobre el sentido de sus posteos ni respondió a las críticas. En River, en tanto, el foco se reparte entre la reestructuración del plantel, la conclusión del ciclo de Coudet y la necesidad de bajar la tensión en un escenario deportivo y emocionalmente delicado.

