El Gobierno argentino anuncia un plan económico inmediato que abarcará un recorte de subsidios para luz y gas a partir de febrero, la eliminación rápida del sistema SIRA de autorización de importaciones y un aumento generalizado de retenciones. Las medidas incluyen una alícuota del 15% para la mayoría de los productos, con excepción de la soja, que pagará el 30%

El Poder Ejecutivo reconoce que estas acciones tendrán un impacto contractivo significativo en la actividad económica y prevé un período de dos o tres meses con índices inflacionarios más altos que los actuales.
Una de las principales fuentes de ingresos para el fisco será la suba generalizada de derechos de exportación, simplificada en dos alícuotas: 30% para la soja y 15% para el resto. Esto afectará a economías regionales que antes no pagaban retenciones, generando preocupación en el sector agrícola.
El comercio exterior experimentará tipos de cambio diferenciados. Las exportaciones serán liquidadas con un esquema de 80-20: la mayor parte a valor del dólar oficial ($800) y el 20% restante a contado con liquidación, estimándose un dólar a $860. Las importaciones, por su parte, pagarán un 17,5% de impuesto PAIS, con un tipo de cambio de $940.
El ministro de Economía, Luis Caputo, implementará un plan que va más allá de las 10 medidas anunciadas. El objetivo principal es lograr un equilibrio fiscal en el primer año de Gobierno mediante un ajuste agresivo, incluyendo una devaluación que lleve el tipo de cambio oficial a $800, acompañada de una fuerte reducción de gastos y un aumento gradual del dólar.
El ajuste del primer año se estima en un 5,2% del PBI, apuntando a alcanzar prácticamente un equilibrio financiero en 2024. Se planea un recorte significativo de gastos y un aumento de ingresos fiscales. La poda de gastos no requerirá autorización del Congreso y será operada directamente por el Ministerio de Economía, mientras que las medidas para reforzar la recaudación necesitarán la aprobación del parlamento.
Entre las medidas de ajuste se destacan la disminución al mínimo de transferencias discrecionales a provincias, la reducción de gastos de funcionamiento del Estado y recortes en partidas como subsidios y obra pública. Se espera una aceleración inicial de la inflación, con la intención de que la carrera nominal comience a frenar a partir del tercer o cuarto mes del programa.
En un gesto social, se anuncia un aumento del 100% para la Asignación Universal por Hijo y del 50% para la Tarjeta Alimentar. No obstante, existe la posibilidad de revertir el cambio en el impuesto a las Ganancias realizado durante la campaña, que eximió a la mayoría de los salarios, lo que representaría ingresos adicionales del 0,4% del PBI.
Importaciones, deuda comercial y Leliq
Otro paso inmediato del plan Milei/Caputo tiene que ver con las importaciones. El equipo económico eliminará las SIRAs del sistema de autorización anterior, las habilitaciones pasarán a ser enteramente automáticas -había dudas sobre si se mantendrían una porción de licencias no automáticas- aunque sostendrán un plazo de giro de divisas para el pago a los proveedores.
Respecto a la deuda comercial de importadores, que fuentes privadas estiman por encima de los USD 40.000 millones, la Secretaría de Comercio iniciará un registro para pasar en limpio si parte de esa deuda corresponde a importadores que en realidad ya saldaron ese pasivo y buscaron pulsear por dólares baratos a precio oficial o si es deuda intrafirma.
Para los casos que superen ese filtro, el Banco Central anunciará que emitirá bonos a suscribir en pesos por el monto de su deuda para que los deudores puedan ir a accediendo a divisas para cancelarlos. Los detalles operativos se conocerán este miércoles por parte de la autoridad monetaria.
Una idea que parece haber perdido fuerza en el equipo económico es si habrá una medida específica para terminar los pasivos remunerados del BCRA, como las Leliq y los pases pasivos. En el Ministerio de Economía creen que el conjunto de medidas que tomarán en lo inmediato prepararán el terreno para que ese stock tienda a reducirse. No habría, a priori, una solución que involucre al Tesoro como emisor de deuda.

