Pingüinos africanos relacionan sonidos con el tamaño de objetos

Un estudio revela cómo los pingüinos “ven” los sonidos

Pingüinos africanos en colonia frente al mar

Una investigación realizada por la Universidad de Turín, en Italia, aportó nueva evidencia sobre las sorprendentes capacidades sensoriales de los pingüinos africanos (Spheniscus demersus). El trabajo demostró que estas aves marinas pueden asociar el tono de un sonido con el tamaño de un objeto, lo que implica una sofisticada integración entre la audición y la visión.

El estudio, publicado en la revista científica Annals of the New York Academy of Sciences, se centró en una colonia de pingüinos alojada en el parque acuático Zoomarine. Allí, un equipo interdisciplinario analizó cómo reaccionaban los animales ante estímulos sonoros y visuales presentados de manera controlada.

Los investigadores se propusieron evaluar si los pingüinos establecían lo que en neurociencia se conoce como “correspondencias transmodales” o “cross-modales”: vínculos sistemáticos que el cerebro traza entre características percibidas por distintos sentidos, como el sonido y la forma o el tamaño de los objetos.

Qué son las correspondencias transmodales

En la vida cotidiana, el cerebro integra información que llega de la vista, el oído, el tacto y otros sentidos para construir una imagen coherente del entorno. Pero, además de sumar datos, también identifica patrones estables. Uno de los más estudiados en humanos es la relación entre la frecuencia de los sonidos y el tamaño de los objetos: en general, los cuerpos más grandes producen sonidos más graves, mientras que los pequeños emiten sonidos más agudos.

Ese tipo de asociaciones se ha documentado en distintos vertebrados, pero la evidencia experimental en aves sigue siendo escasa. Por eso, el hallazgo en pingüinos africanos resulta particularmente relevante y abre una nueva línea de trabajo para comprender cómo estas especies perciben y se orientan en ambientes complejos, tanto en tierra como bajo el agua.

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Cómo se realizó el experimento con los pingüinos

Durante las pruebas, cada pingüino fue colocado frente a dos cubos negros, uno grande y otro pequeño, que nunca había visto antes. Mientras observaba esta escena, se reproducía un único sonido: grave o agudo. El objetivo era determinar si el animal vinculaba espontáneamente la frecuencia del sonido con el tamaño del objeto.

Los resultados fueron contundentes: en el 80% de los casos, los pingüinos se dirigieron hacia el cubo grande tras escuchar un sonido grave y eligieron el cubo pequeño cuando oyeron un sonido agudo. Al analizar la dirección de la mirada se observó la misma tendencia, lo que refuerza la interpretación de que no se trató de elecciones al azar.

  • Asociación sistemática: sonidos graves, objetos grandes; sonidos agudos, objetos pequeños.
  • Resultados consistentes: ocho de cada diez elecciones coincidieron con esa correspondencia.
  • Coincidencia entre movimiento corporal y dirección de la mirada de los animales.

De acuerdo con los especialistas, esta capacidad podría ayudar a los pingüinos a reconocer parejas, crías y otros individuos en medio del ruido y la multitud, especialmente cuando la niebla, el oleaje o la oscuridad dificultan la visión. Los hallazgos constituyen la primera evidencia experimental de que los pingüinos africanos pueden integrar información auditiva y visual para guiar su comportamiento y generalizar una relación sistemática entre tono y tamaño a través de distintas dimensiones sensoriales.

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