El resultado fiscal de junio encendió alertas, pero el semestre sigue en terreno positivo

NewsITe
El Ministerio de Economía informó que, a pesar de haber registrado un déficit en junio, el Sector Público Nacional (SPN) logró cerrar el primer semestre de 2026 con superávit tanto en el resultado primario como en el financiero. El dato permite al Gobierno mostrar cierto margen de consistencia fiscal, aunque también expone tensiones crecientes sobre los ingresos y el gasto.
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De acuerdo con el informe oficial, en junio el SPN tuvo un resultado financiero negativo de $1.024.891 millones. Ese número se explica por un déficit primario de $696.843 millones, al que se sumó el pago de intereses de la deuda pública —netos de las operaciones dentro del propio sector público— por $328.049 millones. La combinación de menores ingresos y mayores desembolsos estacionales terminó inclinando la balanza hacia el rojo en el sexto mes del año.
Entre los factores que contribuyeron a ese deterioro mensual, Economía mencionó la postergación del vencimiento del Impuesto a las Ganancias para personas humanas, que pasó a liquidarse en julio, y el impacto del pago del medio aguinaldo a jubilados y pensionados. Ambos elementos recortaron recursos y elevaron el gasto corriente, presionando las cuentas públicas en un momento de fuerte ajuste general.
Superávit en el semestre y mirada puesta en el FMI
Pese al tropiezo de junio, el Gobierno destacó que el primer semestre cerró con un superávit financiero equivalente al 0,1% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que se traduce en un superávit primario del 0,6% del PIB. Ese desempeño se mide frente a la meta acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que exige un resultado primario positivo de 1,4% del PIB para todo el año, por lo que aún resta un ajuste adicional o una mejora sustantiva en los ingresos para alcanzar el objetivo.
En términos nominales, los ingresos totales del SPN sumaron en junio $14.160.856 millones, lo que implica una suba del 26,2% interanual. Dentro de ese rubro, los recursos tributarios crecieron 24,2% frente al mismo mes de 2025, aunque desde el propio Palacio de Hacienda admiten que el corrimiento de Ganancias hacia julio condicionó la foto del mes y dejó parte de la recaudación fuera de este registro.
Cómo se compuso el gasto y qué rubros empujaron el rojo
Los gastos totales del SPN ascendieron en junio a $14.857.699 millones, con un incremento del 30,4% interanual, por encima del ritmo de los ingresos. Dentro de ese esquema, las transferencias corrientes —que incluyen giros a provincias, empresas y otros organismos— alcanzaron $3.544.255,3 millones, un 31,6% más que un año atrás, reflejando las necesidades de financiamiento del entramado público y paraestatal.
Las prestaciones sociales, el principal componente del gasto, sumaron $11.063.548 millones, con una suba interanual del 31,2%. En este ítem se registró el pago del medio aguinaldo a jubilados y pensionados, lo que explica buena parte del salto respecto de meses anteriores. A su vez, las remuneraciones del sector público llegaron a $1.610.094 millones, un 23,4% por encima de junio de 2025, en un contexto de paritarias que buscan no quedar demasiado atrás de la inflación.
Otro rubro clave fueron los subsidios económicos, que totalizaron $1.063.296 millones. La mayor parte se concentró en el sector energético, con $714.381 millones destinados a contener el costo de la electricidad y el gas, mientras que el transporte recibió $348.916 millones para sostener tarifas y compensar desequilibrios del sistema. En paralelo, el gasto de capital —vinculado a obra pública e inversiones— llegó a $224.453 millones y se ubicó por encima del mes previo, lo que muestra cierto margen para mantener proyectos de infraestructura a pesar del ajuste general.
“El orden en las cuentas públicas es un pilar fundamental del programa económico, que se alcanzó a través de una fuerte reducción en el gasto público y ha permitido una baja de impuestos nacionales acumulada desde 2024 equivalente a casi 3% del PIB”, sostuvo el ministro de Economía, Luis Caputo, al presentar los números del semestre.
Con el desafío de sostener el superávit en la segunda mitad del año, el Gobierno deberá administrar con cuidado el equilibrio entre recorte del gasto, carga tributaria y actividad económica. El cumplimiento de las metas con el FMI y la respuesta social al ajuste marcarán el pulso de la política económica en los próximos meses.

