Perú endurece la disciplina escolar tras un grave caso de violencia

NewsITe
La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, anunció un giro drástico en la política disciplinaria de las escuelas del país con la reinstalación de las expulsiones para alumnos que incurran en faltas graves o reiteradas. La decisión llega después de un episodio de violencia ocurrido en septiembre en el Liceo Naval Almirante Guise, en el distrito limeño de San Borja, que reavivó el debate sobre los límites de la disciplina y el rol de los docentes en el aula.
Durante un acto en Chaclacayo, Fujimori presentó los nuevos lineamientos para la gestión de la disciplina escolar y aseguró que el objetivo es restaurar el “orden en las escuelas”. Señaló que las agresiones entre estudiantes, las amenazas al personal educativo y las conductas que pongan en riesgo la integridad de niñas, niños y adolescentes “requieren una respuesta firme, oportuna y responsable”.
Según explicó, el nuevo reglamento devolverá a los docentes herramientas que, según el Gobierno, se habían visto debilitadas en los últimos años. Entre ellas, la posibilidad de llamar la atención a los alumnos, corregir conductas de manera más contundente y reimplantar la nota de conducta como elemento formal de evaluación en el boletín escolar.
Sistema de sanciones y rol de los docentes
El ministro de Educación, José Antonio Chang, detalló que se establecerá un esquema de sanciones progresivas para abordar conductas inadecuadas. La acumulación de tres suspensiones en un mismo ciclo lectivo será causal de expulsión definitiva del alumno, siempre bajo los criterios fijados por la autoridad educativa. El objetivo oficial es desalentar la reiteración de faltas y dar un mensaje claro frente a la violencia escolar.
El Gobierno sostiene que, en años recientes, directivos y maestros se habían visto “arrinconados”, con menor capacidad para intervenir ante episodios de indisciplina. Con las nuevas normas, las autoridades educativas aseguran que podrán “corregir, guiar y ayudar a los estudiantes”, reforzando su autoridad frente al grupo y fijando límites más estrictos al acoso, al bullying y a las agresiones físicas o verbales.
Normas sobre apariencia y debate en la comunidad educativa
Además de las sanciones, el Ministerio de Educación adelantó cambios en los criterios de presentación personal. No se permitirá el uso de maquillaje, uñas pintadas, cabellos excesivamente largos o teñidos en las instituciones públicas. También se fijarán pautas sobre el largo y el uso de las faldas escolares para garantizar, según el Gobierno, una “presentación adecuada” dentro del ámbito educativo.
Estas disposiciones serán de aplicación obligatoria en las escuelas estatales, mientras que los establecimientos privados podrán definir sus propios reglamentos internos, siempre dentro de los márgenes de su autonomía institucional. De todos modos, la cartera educativa remarcó que se espera que el sector privado acompañe el espíritu de la reforma y avance también en normas claras y exigibles.
- Reinstalación de las expulsiones para casos graves o reiterados.
- Acumulación de tres suspensiones como causal de expulsión definitiva.
- Restablecimiento de la nota de conducta en el boletín escolar.
- Restricciones al maquillaje, peinados y vestimenta en escuelas públicas.
“No se permitirá el bullying, la violencia escolar ni el acoso sexual. Al maestro se lo respeta”, enfatizó Keiko Fujimori al presentar las nuevas medidas.
Las decisiones del Gobierno peruano reabren la discusión sobre hasta dónde deben llegar las sanciones en el ámbito educativo y cuál es el equilibrio entre disciplina, derechos de los estudiantes y formación integral. Mientras sectores respaldan el endurecimiento de las normas como una respuesta necesaria a la violencia, otros advierten que será clave que las medidas se apliquen con criterios pedagógicos, evitando estigmatizar y priorizando siempre la prevención y la contención.

