La central obrera destacó la adhesión a la medida de fuerza y cuestionó las políticas económicas del Gobierno. “No puede existir una Argentina con precios libres y salarios pisados”, sostuvo Héctor Daer.

En una conferencia de prensa realizada en la sede de Azopardo, la conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) calificó como “un éxito” el paro general que se llevó a cabo este jueves en rechazo a las políticas del gobierno de Javier Milei. La medida, que incluyó una jornada de movilización de jubilados el miércoles y una huelga de 24 horas, recibió un acatamiento dispar pero logró afectar servicios clave como trenes, subtes, vuelos y bancos, aunque los colectivos circularon con normalidad debido a que la UTA no se adhirió.
El secretario general Héctor Daer agradeció a los trabajadores por su participación: “Mandamos una felicitación a los trabajadores que mostraron firmemente la decisión de parar sus actividades para demostrar que el movimiento obrero lleva adelante una agenda clara y concreta para que se cambien las políticas de ingresos que está teniendo el país encargadas por el Gobierno”.
Durante su exposición, Daer puso el foco en los sectores más afectados por el ajuste y en especial en los jubilados: “La gravedad del ajuste que está recayendo sobre las economías regionales, la obra pública, las provincias y la porción del ajuste más importante que lleva adelante estas medidas económicas tiene que ver con los pasivos, los jubilados y pensionados”.
También destacó la masiva movilización al Congreso que se realizó el miércoles: “Felicitamos a las organizaciones que concurrieron a la Plaza del Congreso con una marcha multitudinaria en apoyo a un reclamo justo que tiene que ver con la actualización de los haberes de los jubilados. Este reclamo también fue parte de esta jornada de 36 horas de acción sindical que se planteó la CGT”.
“Claramente, para la CGT, fue un éxito rotundo estas 36 horas que se conformaron de la movilización de este miércoles y el paro. Los colectivos iban bastante vacíos”, afirmó, en alusión a la continuidad del servicio de transporte público durante la jornada.
Daer también apuntó contra la política económica del Ejecutivo nacional: “No puede existir una Argentina con precios libres y salarios pisados. No tiene sustentabilidad social que existan precios liberados que aumenten como les importa a los empresarios. Bastante desigual ya es la Argentina como para seguir profundizando esa desigualdad”.
Efectos del paro en la jornada
Durante el paro, se registraron largas filas para viajar en colectivos, que fueron el único medio de transporte activo en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Los gremios que sí acataron la medida incluyeron estatales, ferroviarios, docentes, bancarios, camioneros, trabajadores del subte y aeroportuarios, entre otros.
En tanto, muchos comercios abrieron sus puertas, aunque en la mayoría de los casos con escasa clientela. Según se observó en distintos móviles televisivos, varios locales del centro porteño y zonas comerciales del conurbano permanecieron abiertos, pero con actividad limitada.
La medida de fuerza, tercera desde el inicio de la gestión de Javier Milei, se enmarca en un escenario de creciente tensión entre el Gobierno y el sindicalismo, en un contexto económico marcado por la inflación, el congelamiento de salarios y el recorte del gasto público. Desde la CGT no descartan nuevas medidas si no hay cambios en la política económica.

