Panamá reporta la primera muerte tras el fuerte sismo

NewsITe
Las autoridades de Panamá confirmaron la primera víctima fatal vinculada al violento sismo de magnitud 7,7 que sacudió al país centroamericano el pasado viernes 9 de octubre. Se trata de Elena Barría, una mujer panameña de 68 años que había sufrido graves heridas durante el movimiento telúrico y permanecía internada desde entonces.
La información fue oficializada por la Caja de Seguro Social (CSS), que a través de un comunicado precisó que la paciente no logró sobreponerse a las lesiones ocasionadas por el temblor. Barría presentaba, además, una enfermedad previa que complicó su cuadro clínico y redujo sus posibilidades de recuperación, pese a la atención brindada por el personal médico.
El presidente panameño, José Raúl Mulino, lamentó públicamente el fallecimiento y expresó sus condolencias a los familiares y allegados de la víctima mediante un mensaje difundido en su cuenta de X. “Los traumas sufridos, aunados a la enfermedad previa, no hicieron posible su recuperación, pese a los esfuerzos de nuestros médicos. Nuestro más sentido pésame y acompañamiento a familiares y allegados”, escribió el mandatario.
Evaluación de daños y asistencia a los afectados
Desde la noche del lunes posterior al sismo, el Gobierno panameño mantiene desplegados equipos técnicos y de emergencia en las zonas más castigadas. Según detalló el propio Mulino, hasta ese momento se habían evaluado 1.744 viviendas y se contabilizaban 6.174 personas afectadas de manera directa por el episodio sísmico, entre daños materiales, evacuaciones y situaciones de vulnerabilidad.
Las brigadas de infraestructura continúan relevando casas, escuelas y edificios públicos para determinar el nivel de daño estructural y la necesidad de reparaciones o reubicaciones temporales. En paralelo, cuadrillas de asistencia social trabajan en la distribución de agua, alimentos y elementos de primera necesidad para quienes debieron abandonar sus hogares por seguridad.
Estado de emergencia y respuesta oficial
Tras el sismo, el Gobierno de Panamá declaró el estado de emergencia, lo que habilita la movilización rápida de recursos y la coordinación entre diferentes organismos nacionales y locales. Esta medida busca agilizar la ayuda a las familias damnificadas, acelerar las tareas de reconstrucción y fortalecer la capacidad de respuesta ante posibles réplicas o nuevos eventos naturales.
- Más de 1.700 viviendas evaluadas en las áreas afectadas.
- Al menos 6.174 personas registradas como damnificadas.
- Equipos médicos y de rescate desplegados en diferentes regiones.
- Estado de emergencia vigente para facilitar la asistencia y obras.
“Nuestro más sentido pésame y acompañamiento a familiares y allegados”, expresó el presidente José Raúl Mulino al confirmar la primera víctima fatal del sismo.
Las autoridades panameñas insistieron en la importancia de seguir las recomendaciones oficiales, mantenerse informados por canales confiables y reportar cualquier daño estructural adicional. Mientras continúa la evaluación integral del impacto del sismo de magnitud 7,7, el país centra ahora sus esfuerzos en la atención a los damnificados y en la recuperación progresiva de las zonas afectadas.

